Durante más de seis décadas, el café colombiano ha construido una relación comercial sólida con Japón, uno de los mercados más exigentes del mundo en términos de calidad, trazabilidad y sostenibilidad.
Esa alianza volvió a fortalecerse con la llegada al país de representantes de doce de las compañías más grandes del Japón, quienes participan en una nueva edición del programa de especialización en Café de Colombia liderado por la Federación Nacional de Cafeteros.
La iniciativa, que se desarrolla desde hace más de 20 años, busca formar a las nuevas generaciones de compradores japoneses como expertos en el origen colombiano.

En esta edición participan 15 delegados de empresas como Subaru Coffee, Marubeni Corporation, Mitsui & Co, Ogawa & Co y Suntory Global Innovation Center, entre otras. El proceso combina formación técnica, análisis sensorial y contacto directo con el sistema cafetero nacional.
Durante 2025, Colombia exportó 682.000 sacos de café de 60 kilogramos a Japón, consolidando a ese país como el quinto mayor comprador del grano colombiano a nivel mundial y uno de los principales mercados para la Federación.
En los últimos 20 años, 249 compradores japoneses han pasado por este programa de especialización, escalando dentro de sus compañías como referentes en café colombiano.
El recorrido incluye visitas a centros estratégicos como Cenicafé, Almacafé, Buencafé, cooperativas, comités departamentales y fincas cafeteras en regiones como Quindío, Risaralda, Caldas y Cundinamarca, además del puerto de Cartagena. También se realizan sesiones de catación, análisis de microlotes y estudios sobre comercio internacional y sostenibilidad.
Este modelo permite a los compradores conocer de primera mano que más del 90 % de los caficultores colombianos son pequeños productores, base del sistema representado por la Federación.
Con ello, Colombia refuerza su posicionamiento como proveedor confiable de café de alta calidad y afianza relaciones comerciales de largo plazo sustentadas en conocimiento técnico y confianza mutua.
