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¿Por qué las esmeraldas colombianas están reemplazando a los diamantes en el mercado de la alta joyería?

El interés por gemas naturales, exclusivas y con trazabilidad ha modificado las preferencias de algunos compradores de artículos de lujo.

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12 de agosto de 2026 a las 9:20 a. m.
Esmeraldas colombianas.
Esmeraldas colombianas. Foto: Aria Gems - API

Las esmeraldas colombianas están ganando espacio frente a los diamantes en segmentos del mercado de lujo, como los anillos de compromiso y la alta joyería. Esta tendencia se ha fortalecido en los últimos años, en un contexto de mayor interés por piedras naturales y con origen trazable.

De acuerdo con Fortune Business, plataforma especialista en data, mientras el mercado mundial de los diamantes registra un crecimiento anual del 4,6 %, el de las esmeraldas avanza a una tasa proyectada del 6,1 %, impulsado por la demanda de gemas naturales de alta calidad. Colombia participa con cerca del 55 % del mercado mundial de estas piedras, según cifras de ProColombia.

Para María Inés Hincapié, CEO de Aria Gems y experta en esmeraldas, el comportamiento responde a cambios en las preferencias de los compradores. “Durante años el diamante fue sinónimo de compromiso por una construcción de mercadeo, pero hoy las personas buscan piezas con identidad propia, historia y un origen que puedan conocer, y la esmeralda colombiana ofrece justamente eso, ya que ninguna es igual a otra”, afirma.

El color tiene un peso relevante en la valoración de estas piedras. Una esmeralda pequeña con alta saturación puede superar en precio a otra de mayor tamaño con menor intensidad. También influyen la claridad, el corte y el origen.

Las inclusiones naturales, conocidas como “jardines”, permiten identificar características de formación y procedencia. En las esmeraldas colombianas, las inclusiones trifásicas, compuestas por líquido, gas y un cristal, son un elemento utilizado para determinar su origen geológico.

Certificaciones como GIA e IGI, además de la identificación de minas como Muzo, Chivor o Coscuez, aportan información sobre la procedencia. A esto se suma la expansión de los diamantes cultivados en laboratorio, mientras la disponibilidad limitada de esmeraldas colombianas de alta calidad mantiene su escasez.