Aunque el Gobierno nacional decretó un recorte de 13,8 billones de pesos al Presupuesto General de la Nación de 2026, la reducción real de los desembolsos sería considerablemente menor. Según un estudio de QNOMOS, el ajuste disminuiría los pagos del Gobierno, sin contar los intereses de la deuda, entre 1,5 billones y 3,9 billones de pesos. Esto se debe a que parte de las partidas recortadas corresponde a recursos que posiblemente no se habrían gastado.
El informe señala que el Decreto 1585, expedido el 22 de octubre, reduce 2,5 por ciento del presupuesto aprobado, pero incluye 4 billones de pesos correspondientes a intereses de deuda y otros 3,1 billones de recursos propios de entidades externas al Gobierno central.

Los mayores recortes recaen sobre Invías, Aerocivil, la Registraduría y la Rama Judicial. Además, cerca de 2,8 billones de pesos corresponden a programas de caminos comunitarios, transferencias sociales, empleo, atención a víctimas y reforma rural.
“El recorte pone el presupuesto en línea con la plata que hay, y eso es necesario. Pero no hay que confundir bajar el cupo con ahorrar”, advirtió Edwin Pacheco, gerente de QNOMOS, firma colombiana de inteligencia relacional.
El análisis también señala que el Gobierno necesitaría medidas adicionales para alcanzar su meta de déficit fiscal de 7,2 por ciento del PIB, frente al 7,8 por ciento proyectado por el Comité Autónomo de la Regla Fiscal.
