Tras casi un año de litigios y de embrollos, el proceso entre Frisby Colombia, tradicional marca con 70 años de experiencia en el mercado de restaurantes de pollo frito, y Frisby España, una empresa recién creada y que buscaría operar en Europa con la identidad visual y el nombre de la colombiana, parece haber finalizado.
Charles Dupont, portavoz de Frisby España, recientemente se pronunció a través de varios medios, asegurando que la empresa habría ganado la disputa legal tras la decisión tomada por la Audiencia Provincial de Alicante, que determinó que las medidas cautelares que estaba imponiendo Frisby Colombia fueron revocadas.

El representante de la marca aseguró en Caracol Radio que el fallo determinado reconocería la legitimidad del registro en Europa, deslegitimando el argumento de ‘competencia desleal’, permitiendo a la empresa avanzar con la apertura de los cinco primeros restaurantes.

Dupont dijo que uno de los argumentos que presentó la empresa colombiana en el juicio fue que su marca gozaba de reconocimiento en España. Pese a ello, el argumento estaba sostenido en estadísticas relacionadas con población colombiana residente en el país.
Esto no cumpliría con los criterios que exige la ley, que determina que se requiere una notoriedad frente al público general y no únicamente dentro de un grupo específico.

La empresa española no se quedó simplemente con la decisión que habría tomado la justicia, sino que fue más allá y decidió presentar una reclamación económica a modo de indemnización contra la empresa colombiana, al considerar que el litigio le ocasionó afectaciones en su operación y proyecciones comerciales.

La indemnización que pediría la empresa, según Dupont, sería de unos 500.000 euros, correspondiente al periodo en el que la empresa no pudo desarrollar sus actividades por los litigios.
Además, suman 200.000 euros por concepto de utilidades, las cuales estiman que habrían sido percibidas durante un lapso de cuatro meses.
