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Hay razones para el optimismo frente al crecimiento de la economía

Para el presidente de Constructora Bolívar, Carlos Arango, la virtualidad se ha convertido en una buena oportunidad para que más compañías del sector puedan vender dentro y fuera del país.


Vender vivienda por internet siempre fue visto por los constructores del país como un tema difícil. Como hablar de física cuántica. Y aunque en realidad se trata de un asunto complejo, en medio de la pandemia, cuando no tenían otra salida para seguir vendiendo, los constructores acudieron a la virtualidad y se dieron cuenta de que es posible. Y rentable.

Los resultados no dejan de sorprender a Carlos Arango, presidente de Constructora Bolívar, quien destaca que en un 2020 difícil para muchos sectores, la construcción de vivienda logró crecer a tasas del 25 por ciento en unidades y en valor. Una cifra similar registró Constructora Bolívar, que hizo la mitad de sus ventas mediante canales virtuales.

Todo indica que este formato no es flor de un día. Llegó para quedarse a pesar de que, en lo corrido del año, buena parte de las actividades productivas han operado con presencialidad.

La virtualidad seguirá siendo clave, por ejemplo, para vender vivienda a residentes en el exterior. En 2020, este grupo representó 6 por ciento de las ventas totales en Constructora Bolívar, que este año espera alcanzar el 8 por ciento.

Más allá del formato que se utilice para vender, lo cierto es que la construcción ha sido una de las actividades más movidas en 2021. Y todo indica que seguirá siendo un gran jalonador de la economía el próximo año.

Carlos Arango, Presidente de Constructora Bolívar
Carlos Arango, Presidente de Constructora Bolívar - Foto: Pablo David

Varios factores han sido vitales para conseguir estos positivos resultados: por un lado, el ahorro de los colombianos que mantuvieron su trabajo el año pasado y a raíz de las cuarentenas y las restricciones a la movilidad no pudieron viajar o gastar su dinero. Ahora lo tienen disponible para comprar vivienda.

También hay que destacar los beneficios otorgados por el Gobierno para estimular la compra de vivienda. Muchas familias han visto en los subsidios a la tasa de interés una oportunidad de oro para concretar su sueño de tener su casa propia. Y están comprando cada vez más.

Pero un asunto fundamental para Arango es el optimismo frente a la recuperación de la economía, sobre todo ahora que está probado que la reapertura de los negocios tiene un gran impacto en el crecimiento.

Esta combinación de factores, dice, está generando un movimiento en forma de círculo virtuoso que reactiva la economía y al final permite crear empleo. Y el sector de construcción se caracteriza por ser uno de los principales generadores de oportunidades, ya sea en las obras directas o en la cadena de valor, que va desde los insumos hasta la decoración y arreglos del hogar.

Y no se trata de trabajos básicos, como muchos creen, pues el ramo de la construcción se ha modernizado y cada vez exige más capacitación del talento humano. Este año, la constructora prevé que la demanda que registran sus proyectos requerirá que en ocho meses se tengan que contratar miles de empleos adicionales. Hoy tienen 14.000 puestos de trabajo; de ellos, 4.000 son directos y 10.000 por medio de contratistas para sus obras.

La meta es llegar a unos 20.000 para cumplir con la demanda. “Eso ayuda a la reactivación, y no somos los únicos en el mercado. Esto les está pasando a más empresas de construcción”, asegura. Por eso, mantiene su proyección de crecimiento de la economía del 7 por ciento para este año.

Pero sostener esta dinámica requerirá de dos factores: evitar que el vandalismo que se vio en las manifestaciones de mayo pasado regrese, pues afecta la confianza, y que se disparen los costos de los insumos que llegan del exterior. Superando estos desafíos, los cálculos para la vivienda son muy optimistas. De concretarse, ganarían la economía y el empleo del país.