El caso de Lili Pink es uno de los más sonados en materia empresarial durante los últimos meses, luego de que, a inicios de este año, la Fiscalía realizara un operativo contra bienes relacionados con la popular marca de ropa y lencería Lili Pink, administrados por Fast Moda S. A. S., y aplicara además medidas cautelares con fines de extinción de dominio.

La investigación sostiene que habría existido una estructura transnacional para ingresar mercancía de contrabando y, posteriormente, darle apariencia de legalidad, además de un presunto entramado de lavado de dinero.

Durante los últimos días se han conocido nuevos movimientos en el sonado caso, luego de que el juez 67 Penal Municipal de Control de Garantías de Bogotá declarara, durante la audiencia de ayer, 11 de agosto, la ilegalidad de otro grupo de pruebas clave, lo que debilita el proceso que la Fiscalía intenta sostener desde abril de 2026.

De acuerdo con un comunicado de la empresa, la decisión recae sobre la información obtenida durante los allanamientos del mes de abril. Con este fallo, la Fiscalía vuelve a perder piezas fundamentales de su estrategia, justo cuando el caso parecía avanzar hacia una etapa decisiva.

La empresa detalla que no es un episodio aislado, pues el pasado 24 de julio, la juez 18 de Control de Garantías ya había declarado la ilegalidad de las pruebas recolectadas en esos mismos allanamientos.
De hecho, en la audiencia, la juez reprendió con dureza a la fiscal del caso y la calificó de descuidada y desleal por la manera en que estaba conduciendo la investigación.
“En esta nueva audiencia, el juez 67 acogió los argumentos de la defensa, que se opuso tajantemente a la legalización de pruebas que ya habían sido declaradas ilegales. La Fiscalía insistió en revivirlas, pero el despacho fue categórico: lo que ya es ilegal no puede ser legalizado de nuevo”, indicó la empresa.

