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La historia detrás del telón, en el retiro de Colombia de la leche Algarra

El Grupo Gloria, de origen peruano, ya registró la S.A.S. con la que continuará su operación en Colombia, solo con jugos.

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20 de marzo de 2026 a las 11:01 p. m.
Los camiones llegaban de madrugada a repartir la leche en las tiendas. El producto, inicialmente, era envasado en botellas con tapa de aluminio. Esta marca protagonizó muchos hitos de la industria láctea.
Los camiones llegaban de madrugada a repartir la leche en las tiendas. El producto, inicialmente, era envasado en botellas con tapa de aluminio. Esta marca protagonizó muchos hitos de la industria láctea. Foto: ALEJANDRO ACOSTA

De forma paulatina y sin mayor visibilidad, el peruano Grupo Gloria, propietario de Algarra –una de las marcas más representativas del sector lácteo en Colombia y hoy en retirada–, venía desmontando su esquema de compra de leche a productores.

Según Enrique Ortega, experto en análisis de la cadena láctea, este proceso no fue abrupto, sino progresivo, lo que terminó por reconfigurar la relación con sus proveedores y anticipar la salida de la compañía de un mercado cada vez más retador.

El sector está afectado por los bajos precios al productor, lo que debería ser una ventaja para el industrializador, pero en este negocio cuentan muchas otras variables.

Claudio Rodríguez, hijo del fundador de Gloria, formado en Oxford Brookes University y presidente ejecutivo de la compañía, se enfoca en inversiones estratégicas en agroindustria, una de las áreas en las que se mueve este grupo empresarial que hace presencia en ocho naciones.

Y fue en esa línea que sustentaron la salida del mercado lácteo colombiano, lo que implica un cierre parcial de la planta de producción que operaban en Cogua (Cundinamarca), donde hay una fuerte tensión por el efecto laboral y el impacto en los proveedores de insumos y servicios.

El Grupo Gloria de Perú llegó en los primeros años del siglo XXI y adquirió Algarra, al igual que otras marcas, como la santandereana Lechesan. También trajo otros productos, como yogures y derivados lácteos.
El Grupo Gloria de Perú llegó en los primeros años del siglo XXI y adquirió Algarra, al igual que otras marcas, como la santandereana Lechesan. También trajo otros productos, como yogures y derivados lácteos. Foto: ADOBE STOCK

El sindicato Sinaltrainbec, que agrupa a trabajadores del sistema agroalimentario, denuncia lo que califica como una “masacre laboral” en Gloria Colombia S. A. S. Según la organización, los empleados fueron citados a una supuesta capacitación en la que se les anunció la ola de despidos. Para entonces, la planta ya contaba con menos de 200 trabajadores, tras haber registrado 636 empleos a finales de 2024 –208 de ellos ocupados por mujeres–.

En la historia del Grupo Gloria en el país hay una variedad de coyunturas. Según información de la Superintendencia de Sociedades, en 2023 presentó una mejora significativa en su situación financiera, como resultado de una capitalización por 126.000 millones de pesos, que, no obstante, estuvo destinada en su mayoría a la reducción de la deuda acumulada y al saneamiento de obligaciones, pero también al fortalecimiento del capital de trabajo. “Estos avances –en su momento– permitieron el cierre del proceso de seguimiento financiero que se adelantaba a la sociedad”, explicó el superintendente Billy Escobar. Pero en 2024, de nuevo, la Supersociedades volvió a identificar elementos que ameritaban la reactivación del proceso de seguimiento financiero.

Grupo Gloria

Para diciembre de ese año, dentro de las diez empresas más grandes del sector lácteo, Gloria Colombia fue la única que tuvo pérdidas: 42.474 millones de pesos. Así, en 2025, volvió a ser incorporada al mencionado esquema de seguimiento financiero. Y para esa vigencia, otra entidad de vigilancia, la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC), le impuso una millonaria multa, al igual que a otras tres compañías, como medida sancionatoria, tras haber encontrado lactosuero en la leche que distribuían.

Negocios son negocios

Aunque la compañía matriz, que en Colombia adquirió las marcas Algarra y Lechesan, esta última con una presencia concentrada en Santander, afirmó que su decisión está alejada de temas como el de la sanción de la SIC, todo pesa.

Detrás del telón_3

El experto en la cadena láctea, Enrique Ortega, estima que, como inversionista internacional, el Grupo Gloria mueve sus negocios donde más le convengan. “Su reciente compra del 80 por ciento de una planta en Argentina le permite fortalecerse en Bolivia, Perú y Argentina, y situarse en un país competitivo para exportar, proporcionándole un escenario mucho mejor que el de Colombia”, opina.

La salida también se basaría en el hecho de que el Grupo Gloria, en el mercado internacional, es muy fuerte en productos como leche condensada y en polvo, y no tanto en leche líquida y otros derivados lácteos, que eran los que más ponía en el mercado colombiano.

Según Ortega, en las movidas empresariales también cuentan los anuncios fiscales que se han venido dando en el país, como los impuestos por emergencia económica con carga al patrimonio de personas jurídicas. Ello puede inducir a los inversionistas a cambiar su percepción sobre la seguridad jurídica que había cuando llegaron, estimó. Aun así, desde su análisis, “la decisión que anunciaron los empresarios peruanos pudo haber estado tomada desde hace mucho tiempo”.

La presencia del Grupo Gloria en Colombia, además de aportar a la inversión extranjera directa –clave para el equilibrio de la balanza comercial–, incidía en dos de las principales apuestas del Gobierno Petro: el agro y la industria.

De hecho, tras conocer la salida del país de la multinacional peruana, el mandatario se refirió a las fallas que registra la agroindustria y volvió a insistir en el cooperativismo como solución, algo en lo que, al parecer, no le han hecho caso. “¿Dónde está la primera cooperativa de leche en polvo? Hemos pedido que se haga desde el comienzo del Gobierno”, dijo en un consejo de ministros.

Ana María Gómez 
Presidenta Ejecutiva de Asoleche
Ana María Gómez, presidenta Ejecutiva de Asoleche Foto: Asoleche

Muy competido

A juicio de Ortega, con la salida de un jugador como el Grupo Gloria, no quedaría tanto vacío en el mercado lechero, pues “hay oportunidades de compra del alimento por parte de otros actores”, dijo.

No obstante, muchos colombianos extrañarán ese par de marcas que han sido testigos de la evolución en la producción y distribución de leche en el país.

Ana María Gómez, presidenta ejecutiva de Asoleche, gremio de procesadoras de leche, recuerda anécdotas que constatan los hitos que ha marcado Algarra, principalmente en el interior del país.

La marca tuvo su nacimiento en 1955, paradójicamente, a partir de una asociación de ganaderos de la región de Zipaquirá. Querían organizarse, formalizar la recolección y el procesamiento de la leche. Es decir, parte de lo que reclama ahora el presidente Petro a su gabinete para que se haga con las cooperativas.

Según refiere Gómez, Algarra fue una marca muy fuerte en las décadas de los ochenta y noventa, debido a las innovaciones que introducían. Fueron pioneros con el envase de polietileno, lo que, sin embargo, dejó cierta nostalgia por la botella de vidrio con tapa de aluminio que se repartía en camiones a las tiendas. El tintineo matutino de las botellas que se movían en las canastas con seis unidades anunciaba el amanecer, como sucede en los campos cuando empieza el ordeño del ganado.Pero el paso hacia la leche en bolsa y después a la caja significó grandes posibilidades para la comercialización a mayor escala del producto pasteurizado.

El año 1997 marcó otro hito. Se juntaron con Shangri-la Ltda., también una empresa familiar cundinamarquesa, e introdujeron la leche larga vida, o ultrapasteurizada.

Fue en 2004, después de un largo camino recorrido por Algarra, que llegó el Grupo Gloria, interesado en adquirirla, como suele suceder con marcas exitosas. Para ese momento, en Colombia había una apertura a los inversionistas, propiciada en el Gobierno de Álvaro Uribe. Además de Algarra, los peruanos también compraron Lechesan, de Santander, y asumieron la distribución de jugos California, que ya tenía Algarra, y es el segmento con el que continuarán en el país, por lo que la empresa ya tiene un nuevo registro mercantil, ahora con el nombre de Alimentos Gcol S. A. S.

Los interrogantes que quedan son muchos: ¿venderán las marcas como podrían hacerlo o simplemente las dejarán ir? ¿Qué harán con la planta en Cogua, que tiene una capacidad de recolección enorme, de cerca de 72 millones de litros de leche al año? El desenlace completo aún se desconoce.