Los principales actores del sector de hidrocarburos presentaron este lunes un estudio que advierte sobre el punto de quiebre que enfrentará Colombia entre 2029 y 2032, periodo en el que deberán tomarse decisiones sobre exploración y producción para evitar una pérdida de autonomía energética.

Luz Stella Murgas, presidenta de Naturgas, señaló que las reservas probadas actuales llegarían a su límite hacia 2035 y advirtió sobre las consecuencias de no avanzar en la exploración y en la conversión de recursos en nuevas reservas comerciales.
1/ 2 La seguridad energética debe asumirse como una política de Estado que trascienda los ciclos políticos y los debates ideológicos.
— Naturgas (@NaturgasCol) August 31, 2026
En el cierre de su intervención, nuestra presidenta, @LuzStellaMurgas, destacó que el país enfrenta un déficit fiscal cercano al 7% del PIB,… pic.twitter.com/bHWE9SHZw8
“El punto de quiebre definitivo está entre los años 2029 y 2032, porque las reservas probadas actuales llegarán a su límite hacia 2035, en cualquiera de los escenarios que hemos planteado. Si el país no convierte a tiempo su recurso contingente y sus descubrimientos costa afuera en reservas comerciales, el costo directo será una severa pérdida de autonomía energética”, afirmó Murgas.
El estudio fue presentado este 31 de agosto por el Comité Intergremial de Petróleo y Gas, integrado por ACGGP, ACIEM, ACIPET, ACP, Campetrol y Naturgas. El análisis contempla cuatro escenarios y evalúa sus posibles efectos sobre la producción, el abastecimiento energético y las finanzas públicas.
Uno de los principales riesgos identificados corresponde al gas natural. En el escenario denominado “Pérdida de autosuficiencia”, las importaciones podrían cubrir cerca del 65 % de la demanda nacional en 2035 y alrededor del 98 % en 2045.
El documento plantea que las importaciones continuarían siendo necesarias, pero deberían complementarse con nueva producción nacional e infraestructura.

Las diferencias también se reflejan en los ingresos fiscales. Al sumar regalías, impuesto de renta y dividendos de Ecopetrol, el aporte fiscal entre 2025 y 2050 alcanzaría 695 billones de pesos en el escenario de mayor oferta, frente a 276 billones de pesos en “coexistencia”, 207 billones de pesos en “pérdida de autosuficiencia” y 162 billones de pesos en “transición rápida”.
La diferencia entre los escenarios extremos asciende a 533 billones de pesos.

Para 2040, la brecha de producción entre escenarios podría alcanzar 915.000 barriles diarios de petróleo y 2.834 millones de pies cúbicos diarios de gas.
El estudio concluye que convertir los recursos existentes en reservas y producción requerirá decisiones de exploración, inversión, infraestructura, licenciamiento ambiental, seguridad territorial y coordinación institucional.
Los gremios participantes señalaron que el desarrollo de los hidrocarburos puede avanzar de manera paralela con la transición hacia energías renovables, la electrificación y otras tecnologías.
