Desde hace varias semanas se conoció una decisión de la Superintendencia de Industria y Comercio que ha generado una fuerte polémica en el país; la entidad de vigilancia inició una serie de requerimientos formales a empresas de diferentes sectores.
El objetivo de ello fue averiguar cómo están definiendo actualmente sus precios, es decir, su estructura de costos, además de la manera en como hacen sus descuentos y también sus márgenes de ganancias.

La situación ha configurado un escenario de tire y afloje, pues algunos consideran que es una decisión arbitraria, mientras otros piensan que es importante que el organismo conozca de plano esta información para garantizar los derechos del consumidor.

La superintendente Cielo Rusinque dio más detalles sobre este proceso. En Blu Radio, la funcionaria reveló cuáles serían las primeras empresas que recibirían estos requerimientos. Aseguró que serían 50 las primeras compañías en el corto plazo, entre las que se encuentran las siguientes:
- Nalsani S.A.S. (Totto),
- Whirlpool Colombia,
- Continente S.A.S.,
- Panamericana Librería y Papelería
- Supertiendas y Droguerías Olímpica

La funcionaria explicó que dicho proceso hace parte de una serie de indagaciones preliminares que están dentro de las funciones rutinarias de inspección, vigilancia y control de la entidad.
Además de los datos anteriores, las empresas también deberán contar en la SIC la manera en la que los costos de importación, la logística y los inventarios tienen impacto sobre la estructura final de sus tarifas.

Respecto a los descuentos, buscan determinar si existen promociones o descuentos que no serían reales o cuya vigencia no tiene una variación en el tiempo.

Aseguró que, tras las críticas de gremios y empresarios, el proceso no implica una intervención o pretensión de fijar los precios, sino una orientación hacia el estudio de los elementos que conforman la estructura de costos de cada compañía y negocio.
