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Evergrande Center office building in Shanghai, China
Evergrande Center office building in Shanghai, China - Foto: Barcroft Media via Getty Images

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Evergrande, el gigante inmobiliario chino, suspendió sus operaciones en la bolsa de Hong Kong

Las deudas asfixian al gigante inmobiliario chino. El pasado 23 de septiembre había anunciado su interés en vender su participación en el banco Shengjing.

Este 3 de octubre, el gigante inmobiliario chino Evergrande suspendió sus operaciones en la bolsa de Hong Kong. Las deudas lo asfixian y en esas circunstancias lo que está más a la mano son las ventas de las participaciones que se tienen en algunos activos, lo que a veces lleva a las compañías en dificultades a ‘feriar’ sus propiedades.

Y es que las deudas de Evergrande han sido calculadas en 303.000 millones de dólares, lo que a su paso ha conducido a la consiguiente caída de su nota entre las agencias de calificación. Este grupo privado lleva varias semanas intentando cumplir sus pagos de intereses y las entregas de apartamentos.

Ya había anunciado su interés en vender su participación de unos 1.500 millones de dólares en un banco regional, el Shengjing Bank, para rescatar capital, que necesita urgentemente.

El grupo pactó vender sus 1.700 millones de acciones, cuya sede está en la provincia nororiental de Liaoning, al Shenyang Shengjing Finance Investment Group, propiedad de las autoridades locales, indicó Evergrande en un comunicado en la Bolsa de Hong Kong.

Sin embargo, el riesgo de quiebra sigue y, de concretarse, sacudiría la industria inmobiliaria china e inclusive los mercados financieros mundiales.

Sobre la primera, la compañía china mantiene actualmente más de 1,4 millones de viviendas en plena construcción, que ya no puede terminar ni entregarlas a sus propietarios. “La conmoción en el sector inmobiliario de China sigue sacudiendo los mercados mundiales”, señaló Chris Low, economista jefe de FHN Financial, como recoge la agencia AFP.

Sobre los segundos, ya el 20 de septiembre la Bolsa de Valores de Nueva York se había visto golpeada por la situación de la compañía y se había mantenido a la baja en medio de la incertidumbre de la posible quiebra.

La jornada registró una fuerte caída del índice Dow Jones que perdió 950 puntos (2,8 %), lo que representó su peor caída en un solo día desde el 28 de octubre de 2020. Entre tanto, el S&P 500 cayó 2,8 %, también en uno de sus peores rendimientos diarios en los últimos 11 meses. Finalmente, el Nasdaq Composite cayó un 3,4 %, como recoge el medio norteamericano CNBC.

Los títulos de la empresa china al borde de la quiebra cayeron 17 % ese lunes en Hong Kong y llevan una caída de casi 90 % con respecto al comienzo del año.

Guillermo Valencia, analista internacional y director de Macrowise, explicó en SEMANA que el problema de Evergrande se originó porque el Banco Central de China modificó las leyes de apalancamiento de las compañías inmobiliarias, las cuales se venían beneficiando del boom de crecimiento y de demanda interna del gigante asiático.

Las desarrolladoras tenían los terrenos, vendían sobre planos y el precio iba subiendo a medida que la gente iba comprando, en medio de un abundante crédito. Sin embargo, el regulador empezó a decir que no acepta esos activos como garantías de las inmobiliarias, pues dice que están inflados. Como consecuencia, las empresas como Evergrande empiezan a tener dificultades para financiarse, así como para cumplir con obligaciones ya adquiridas.

Los pasivos de Evergrande representan aproximadamente el 2 % del PIB del país asiático y alcanzan 305.000 millones de dólares, lo mismo que la deuda externa de Turquía. El lío es que el jueves 23 de septiembre vencían 83.500 millones de dólares de intereses de uno de sus bonos de deuda y el 29 de septiembre otros 47,5 millones. Evergrande se ve a gatas para cumplir dichas obligaciones y se teme que entre en default (impago) y le pase lo mismo que a Lehman Brothers.

Ese mismo 23 de septiembre, el Wall Street Journal reveló que el Gobierno chino le pidió a sus funcionarios locales que “prepararse para una posible tormenta” ante la posibilidad de que el gigante inmobiliario Evergrande desaparezca.

Los funcionarios locales describieron las señales de las autoridades chinas como “prepararse para la posible tormenta” y dijeron que el gobierno les dijo que solo deberían intervenir en el último minuto para evitar los efectos secundarios de la desaparición de Evergrande.

El medio también reveló que el Gobierno chino aún no se decidía sobre si rescatar a Evergrande, a pesar de las consecuencias que está teniendo en los mercados mundiales la difícil situación de la compañía inmobiliaria.