Fitch Ratings advirtió que las empresas colombianas enfrentan un escenario de mayores restricciones financieras, marcado por el deterioro del flujo de caja, menores niveles de cobertura del servicio de la deuda y condiciones de financiación todavía estrechas.

De acuerdo con Fitch, durante los últimos 12 meses su portafolio de empresas colombianas registró siete rebajas de calificación más que aumentos.
La calificadora señala que el entorno soberano continúa afectando las condiciones de financiación de los emisores nacionales, especialmente después de que Colombia fuera degradada a ‘BB’ desde ‘BB+’ en diciembre de 2025.
#ECONOMÍA | Fitch Ratings alerta que, pese a que el gobierno de @ABDELAESRPRIELLA busca impulsar sectores como energía e infraestructura, las empresas del país se enfrentan a altas tasas de interés; a una difícil situación fiscal y a un deterioro en el flujo de caja que presiona… pic.twitter.com/lXjVH3k4yn
— ÚltimaHoraCaracol (@UltimaHoraCR) September 28, 2026
Aunque el nivel de endeudamiento continúa siendo uno de los componentes relativamente más estables de los perfiles crediticios, algunos indicadores muestran un deterioro en la capacidad de las compañías para generar recursos y atender sus obligaciones financieras.
El apalancamiento bruto mediano aumentó de 2,3 veces en 2022 a 2,6 veces en 2025, mientras que el apalancamiento neto pasó de 2,2 a 2,3 veces.
Fitch también señaló que el giro del Gobierno de Abelardo De La Espriella hacia políticas más favorables al mercado podría facilitar la puesta en marcha de nuevos proyectos, especialmente al reducir algunas trabas regulatorias y de licenciamiento.

Cambios encontrados
El cambio más significativo se observa en la rentabilidad. El margen EBITDA mediano cayó de 30,7 % en 2022 a 24,2 % en 2025. A esto se suma que la cobertura de intereses, medida por EBITDA frente a intereses pagados, se ubicó en cuatro veces el año pasado, aproximadamente la mitad del nivel registrado en 2021.
Fitch también destaca que el menor flujo de caja no está relacionado con un aumento de la inversión. La relación entre gastos de capital y depreciación y amortización cayó a una vez en 2025, frente a un máximo de 1,6 veces en 2022. Esto indica que las inversiones se han mantenido cerca de los niveles necesarios para reemplazar activos, mientras el pago de dividendos aumentó.

“En este contexto, la política monetaria representa uno de los principales obstáculos. El Banco de la República elevó su tasa de referencia en 75 puntos básicos, hasta 12 %, el pasado 30 de junio, mientras que las expectativas de inflación para cierre de 2026 se ubican en 6,48 %, frente a una meta de 3 %”, señala el informe.
A esto se suma la presión fiscal. El proyecto de presupuesto para 2027 contempla un déficit del Gobierno Nacional Central equivalente al 9,4 % del PIB. Incluso si las medidas de ajuste fiscal alcanzaran plenamente su objetivo de 2,2 puntos del PIB, Fitch estima que el déficit podría permanecer por encima del 7 %.
La calificadora considera que la agenda del Gobierno podría ampliar las oportunidades de inversión en energía, infraestructura y vivienda, pero advierte que el costo del financiamiento y las condiciones fiscales seguirán siendo factores determinantes para la evolución crediticia de las empresas colombianas.
