Impulsada por la tecnología y el sector energético, la Bolsa de Nueva York cerró el jueves en positivo por primera vez en cuatro sesiones.

El índice Dow Jones de industriales ganó el 0,33 %, hasta los 33.153,91 puntos, mientras el Nasdaq, de fuerte composición de empresas de tecnología, avanzó el 0,72 %, a 11.590,40 unidades y el índice compuesto S&P 500 -de las mayores 500 empresas- subió un 0,53 %, volviendo por encima del umbral de los 4.000 puntos (4.012,32, puntos), según resultados definitivos.
“La sesión siguió una trayectoria de montaña rusa, pero el mercado repuntó en especial gracias a la tecnología y a un regreso al alza de los precios energéticos”, destacó Art Hogan de B. Riley Wealth Management.
Siete de once sectores del S&P terminaron en terreno positivo comenzando por el tecnológico (+1,65 %), la energía (+1,26 %) -a raíz de un aumento de los precios del crudo- y el sector inmobiliario (+1,00 %). Los rendimientos de los bonos disminuyeron después de las tensiones de las últimas jornadas, alimentados por las declaraciones de miembros de la Reserva Federal (Fed, banca central estadounidense) y por las minutas de su última reunión de política monetaria.
El aumento en las acciones de tecnología también fue impulsado por el fabricante de microprocesadores y de software Nvidia.
La acción del grupo de Santa Clara en California se disparó un 14,02 % a 236,64 dólares y en su primer trimestre espera 6.500 millones de dólares en volumen de negocios, contra los 6.350 millones que preveían los analistas. Otras empresas del sector también vieron subir sus títulos como fueron AMD (+4,10%), Micron Technology (+3,11 %), Intel (+0,55 %) o Qualcomm (+1,82 %).
Un dato clave en esta jornada tuvo que ver con el crecimiento del PIB de Estados Unidos, que en el cuarto trimestre de 2022 se revisó a la baja, a 2,7 % desde el 2,9 % informado originalmente, sin impacto en el crecimiento de todo el año, informó el jueves el Departamento de Comercio en un comunicado.

Por otra parte, la inflación PCE, que es el índice utilizado por la Reserva Federal (Fed, banco central estadounidense), fue revisada al alza, mostrando un incremento de los precios al consumidor del 3,7 % respecto al tercer trimestre, frente al 3,2% anunciado inicialmente. El crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) es del 2,7 % a tasa anualizada, una medida favorecida por Estados Unidos, que compara el PIB con el del trimestre anterior y luego proyecta la evolución para todo el año a esa tasa.

“Las estimaciones actualizadas reflejaron principalmente una revisión a la baja del gasto del consumidor que fue compensada en parte por una revisión al alza de la inversión fija no residencial”, según el Departamento.
Las importaciones se revisaron al alza. Aplicando el mismo método de cálculo que otras economías avanzadas, que comparan simplemente con el trimestre anterior, el crecimiento se mantiene incambiado, en 0,7 %. El crecimiento del PIB para el año 2022 tampoco ha variado, y sigue en 2,1 %.

Este es un ritmo más lento con relación a 2021, cuando se registró el crecimiento más fuerte desde 1984: 5,9 %. El año anterior, en 2020, había visto la mayor caída del PIB desde 1946 (-3,5 %) y dos meses de recesión por la emergencia sanitaria del covid-19.
Entre tanto, las bolsas de Europa continental terminaron en verde el jueves gracias a los resultados positivos de las empresas cotizadas, mientras que Londres cerró a la baja, lastrada por el repliegue de los valores mineros. El parqué de París ganó un 0,25%, Fráncfort, un 0,49%, Madrid, un 0,65% y Milán, un 0,65%. Mientras, la bolsa londinense perdió un 0,29%.

Para este caso hay que tener presente que la inflación de la zona euro fue solo un poco más alta en enero de lo estimado anteriormente, dijo Eurostat este jueves, lo que confirma que el crecimiento de los precios ahora ha superado con creces su pico, incluso si las presiones subyacentes de los precios aún no muestran signos de disminuir.
La inflación de los precios al consumidor en las 20 naciones que comparten el euro se redujo a 8,6 % en enero desde 9,2 % un mes antes, apenas por encima del 8,5 % estimado a principios de este mes, cuando aún no se incluían las cifras de Alemania, la economía más grande del bloque.
Es probable que los datos todavía sean una lectura sombría en el Banco Central Europeo (BCE), ya que las revisiones muestran que la inflación subyacente, o el crecimiento de los precios, excluyendo los productos alimenticios y combustibles volátiles, se aceleró al 5,3 % desde el 5,2 %, confundiendo los datos iniciales para un ritmo constante.
El BCE ha subido las tasas en un total de 3 puntos porcentuales desde julio para controlar la inflación y ahora los legisladores están preocupados porque lo que inicialmente fue un aumento impulsado por los costos de la energía ahora se está ampliando para afectar a todos los sectores.
*Con información de AFP y Reuters.
