El precio del dólar en Colombia continúa influenciado por la coyuntura en Medio Oriente, especialmente por la situación en el estrecho de Ormuz y su efecto en los mercados. A esto se suman las expectativas frente al impacto que podría tener la decisión del Gobierno de exigir a los fondos privados de pensiones el traslado de cerca de 25 billones de pesos, correspondientes a los ahorros de afiliados que se pasaron a Colpensiones, amparados en una disposición de la reforma pensional.
Con ese escenario, las negociaciones cambiarias de este viernes 24 de abril abrieron en 3.551 pesos por dólar. En la primera media hora de transacciones, la cotización de la moneda estadounidense tocó un mínimo de 3.547 pesos y un máximo de 3.556, al tiempo que promedió en 3.549, lo que implica una baja de 11 pesos frente a la TRM del día, que es de 3.560,62.

A nivel internacional, las acciones estadounidenses iniciaron al alza este 24 de abril ante el optimismo de que Estados Unidos e Irán ya avanzan hacia conversaciones tras días de estancamiento. “Gracias a esto, el petróleo Brent —de referencia para Colombia— ya se encamina hacia su primera caída en cinco sesiones, bajando 5,76 % y cotizándose en 99,86 dólares. En paralelo, el dólar a nivel mundial retrocede 0,12 %, mientras los bonos del Tesoro avanzan marginalmente", explica Andrés Sánchez, asociado de divisas de Credicorp Capital.
“En un escenario donde el conflicto se encuentra en punto muerto y el tránsito marítimo sigue en niveles mínimos por los continuos bloqueos, los precios del crudo mantendrían una tendencia alcista, aunque más moderada, permaneciendo en niveles elevados que seguirían generando efectos al alza sobre la inflación global y a la baja sobre el crecimiento económico”, indican desde el área de investigaciones económicas del Banco de Bogotá.
Con este panorama, el peso colombiano registra una apreciación cercana al 3,3 % en el último mes, consolidándose por debajo de los 3.600 pesos. “Este cambio también se ha visto reflejado en la caída del índice de volatilidad (VIX), que ha descendido desde niveles de 31 hasta 19 actualmente, lo que ha favorecido el renovado apetito por activos emergentes de mayor riesgo”, añaden desde el Banco de Bogotá.
Aunque los mercados financieros reaccionaron positivamente al anuncio de que el ministro de Hacienda, Germán Ávila, podría regresar a la junta directiva del Banco de la República —lo que evitaría que la política monetaria quede en suspenso—, el Gobierno abrió un nuevo foco de incertidumbre con la decisión de trasladar recursos de los fondos privados hacia Colpensiones.

Según el decreto que reglamenta el traslado, los fondos privados dispondrán de 20 días para girar la mitad de los 25 billones de pesos y de 10 días adicionales para completar el monto. Los recursos podrán transferirse en efectivo o mediante inversiones admisibles.
La preocupación radica en el tamaño de la operación, que podría generar efectos en los mercados. Para reunir los recursos, los fondos tendrían que liquidar títulos de deuda pública —con impacto en sus precios— o desinvertir activos en el exterior, repatriando capitales. Esto aumentaría la oferta de dólares en el país y podría presionar a la baja la tasa de cambio.
