Hace algunas horas, distintos gremios del país elevaron una carta al Gobierno nacional haciendo un llamado para revisar los efectos de una apreciación del peso colombiano en el aparato productivo colombiano y en las exportaciones del país.
Los gremios indicaron una fuerte preocupación por los efectos de la política pública de endeudamiento desarrollada por el Gobierno Nacional sobre las variables como la tasa de cambio. Indican que la variación en los últimos doce meses, cercana a $ 750 pesos por dólar, equivale a una apreciación aproximada de 17 % en un año.
“Esta situación está afectando directamente la competitividad de las empresas exportadoras, presionando márgenes, desincentivando inversiones y poniendo en riesgo el empleo formal, especialmente en sectores intensivos en mano de obra, que además enfrentan un incremento elevado en costos laborales y fiscales, en regiones donde la actividad exportadora es el principal motor económico”, detallaron los gremios en la carta.

Adicional a ello, indican que un precio apreciado produce un abaratamiento en los bienes importados y vuelve más atractivo sustituir producción nacional por compras externas. Precisan además un efecto negativo para el productor local, que enfrenta un entorno más difícil al tener que competir con bienes que llegan con un precio final menor, no necesariamente porque sean más eficientes o de mejor calidad, sino porque el tipo de cambio hizo más barato traerlos.
Cuando se da el choque mencionado, el riesgo es que la industria nacional pierda participación, reduzca capacidad instalada y, en algunos casos, se inicie un proceso de desinversión, detallan en la misiva.
“Las recientes operaciones de financiamiento y manejo de deuda del Gobierno nacional, que han incluido colocaciones en el mercado local con alta participación de inversionistas extranjeros y operaciones en los mercados internacionales, han coincidido con una apreciación acelerada del peso”, indican los gremios.

Detallan que cuando estas emisiones atraen flujos de capital hacia activos en pesos o implican conversiones de divisas, para atender urgentes necesidades de caja del Gobierno, se incrementa la oferta de dólares en el mercado cambiario y se presiona a la baja la tasa de cambio, con impactos directos sobre la competitividad exportadora y la producción transable.
Uno de los impactos es que los exportadores podrían perder mercados que en un futuro pueden ser difíciles de recuperar.

“Preocupa que el financiamiento, vía deuda, termine sustituyendo decisiones estructurales de ajuste fiscal. Aplazar el control del gasto público, en un escenario de recaudo tributario insuficiente, no es responsable, pues aumenta la dependencia de nuevas emisiones, eleva la vulnerabilidad fiscal y traslada costos al sector productivo, mediante una tasa de cambio apreciada, menor rentabilidad exportadora y riesgos sobre inversión y empleo”, agregan.
Los gremios reiteraron, en conclusión, la necesidad de una senda creíble de consolidación fiscal, priorizando eficiencia y focalización del gasto, y una estrategia integral para fortalecer el recaudo, sin afectar la formalidad ni la competitividad.

Entre los gremios firmantes de la carta se encuentran Acolfa, Acoplásticos, Analdex, Andesco, Andi, Asocolflores, Asoexport, Augura, Corpohass, Cotelco, Fedecafé y Fedeseguridad.










