macroeconomía

¿Ataque a la independencia? Petro le dice al Banco de la República que no suba más la tasa de interés

El senador considera que aumentar la tasa de política monetaria va en contra de la recuperación económica y de la recuperación del empleo.


Otra polémica en redes sociales fue causada por el senador y candidato presidencial Gustavo Petro, quien en esta ocasión cuestionó la forma de actuar de la Junta Directiva del Banco de la República.

Según Petro, la Junta del Emisor está controlada por el uribismo y está impidiendo que el país recupere el empleo y la economía por medio de la subida de la tasa de interés de intervención.

“La junta directiva del Banco de la República, hoy completamente en manos de Uribe y Duque, debe comprender que la prioridad económica hoy es aumentar el empleo. Sacrificar el empleo por congelar la masa monetaria es un error que puede ser catastrófico socialmente”, dijo Petro en su cuenta de Twitter.

El candidato además le recomendó al Banco de la República que no siga subiendo su tasa de interés, pues, según él, “va en contra de aumentar el empleo cuando la capacidad productiva del país está aún, por debajo de su nivel”.

Sin embargo, lo que Petro tal vez ignora es que la principal función del Banco de la República, más allá de imprimir billetes, es controlar la inflación en Colombia, razón por la cual hace uso de las tasas de interés de intervención.

Durante las dos últimas reuniones de la Junta Directiva del Emisor, el Banco de la República ha aumentado su tasa de política monetaria en 75 puntos básicos, desde el 1,75 % hasta el actual 2,50 %. Estas subidas se han dado con el fin de intentar disminuir la inflación, la cual en octubre se ubicó en 4,58 %, cifra superior al rango del Emisor que va entre el 2 % y 4 %, y que tiene como meta el 3 %.

La inflación es uno de los indicadores que más afecta a la población de bajos ingresos, pues las subidas de precios limita el poder adquisitivo de los ciudadanos. De hecho, los principales problemas económicos y crisis generadas en países de la región (como Venezuela y Argentina) se han dado por la subida estrepitosa de la inflación, lo cual también genera un efecto de devaluación en la moneda.

Los incrementos de la inflación y de sus expectativas y el agotamiento progresivo de los excesos de capacidad, sugieren que mantener tales estímulos en sus niveles actuales, podría comprometer la sostenibilidad macroeconómica. Adicionalmente, los directores coincidieron en que, no obstante haberse iniciado el proceso gradual de normalización, la política monetaria se mantiene en una posición acomodaticia”, dicen las minutas de la más reciente reunión de la Junta del Emisor, en la cual se decidió aumentar la tasa de interés en 50 puntos básicos.

Teniendo en cuenta los altos niveles de inflación que hay en el mundo, distintos bancos centrales de economías emergentes, como en México, Chile y Brasil, han empezado ya el proceso de normalización monetaria subiendo la tasa de interés para evitar que el indicador se salga de control. El mercado colombiano espera que el Banco de la República siga haciendo incrementos graduales en su tasa de interés durante las próximas reuniones de su Junta Directiva.

Vale recordar que en 2020 el Banco de la República redujo la tasa de interés de intervención desde el 4,5 % hasta el mínimo histórico de 1,75 % con el fin de dinamizar la economía que estaba siendo fuertemente afectada por la pandemia del coronavirus.

¿Ataques al Banco de la República?

No es la primera vez que Petro ‘recomienda’ al Banco de la República hacer algo, pues el senador ha insistido en repetidas ocasiones que el Emisor debe imprimir billetes para darle un crédito al Gobierno.

La preocupación del mercado y de los analistas es que, en caso tal de que llegara a la Presidencia en 2022, Petro siga promoviendo este tipo de iniciativas y que, ante la negativa del Emisor, emprenda una campaña en contra de la institución.

El Banco de la República, a lo largo de su historia, se ha caracterizado por ser una entidad independiente que ha velado por la estabilidad económica de Colombia, independientemente del Gobierno de turno.