El próximo presidente de Colombia tendrá un reto complejo, según destacó la firma calificadora Fitch Ratings, que analizó lo sucedido en la primera vuelta electoral en el país, donde resultó ganador el candidato Abelardo de la Espriella con el 43,7 % de los votos, frente al 40,9 % obtenido por Iván Cepeda. Sin embargo, el aspirante de derecha no alcanzó la mayoría absoluta necesaria para imponerse de manera directa, por lo que la elección se definirá en una segunda vuelta.
De acuerdo con el documento de Fitch, “el mejor desempeño de lo esperado de De la Espriella en la primera vuelta provocó una reacción positiva en los mercados financieros, lo que refleja las expectativas de que pueda estar mejor posicionado para abordar los desafíos macroeconómicos de Colombia, que se han intensificado bajo la administración del presidente saliente Gustavo Petro”.

La calificadora puso sobre la mesa el déficit del Gobierno central, que fue del 6,4 % del PIB en 2025, o del 7,8 % neto tras una reducción temporal de los costos de intereses derivada de operaciones de gestión de pasivos.
Así las cosas, “estimamos que la estabilización de la deuda requiere un ajuste del 4 % del PIB. El aumento de los precios mundiales del petróleo impulsará los ingresos a través de impuestos y dividendos en 2027, pero este apoyo podría no ser sostenible”, afirma la calificadora en el documento.
La firma recordó que De la Espriella se ha comprometido a consolidar el gasto público mediante una reducción del 40 % del tamaño del Estado, mientras que Cepeda ha declarado que limitará los salarios y beneficios del sector público.
En medio de las necesidades de aumento de ingreso y de un gasto que ha estado amarrado, por inflexibilidades, el nuevo presidente tendrá que mover bien las fichas y, en ese sentido, Fitch argumenta que “ambos candidatos han propuesto un mayor gasto (por ejemplo, en defensa y bienestar social)”.

No la tendrán tan fácil
Uno de los temas que ha sido puesto en el tapete en el país y que sin duda seguirá ejerciendo presión sobre las cuentas fiscales es el del pago de intereses de la deuda.
“Los recientes swaps (recompra de la deuda) han sustituido bonos con cupones bajos por bonos con cupones más altos, lo que ofrece una ganancia financiera inmediata, pero incrementa los costos de intereses futuros”.
Para la calificadora, los desafíos en materia de gasto son innegable. Por lo tanto, estiman que lo más probable es que llegar a una consolidación fiscal sostenible requiera medidas para aumentar los ingresos, es decir, reformas tributarias.
El tema es que De la Espriella se ha comprometido a reducir los impuestos, y aunque Cepeda apoya las reformas para aumentar los ingresos, podría tener dificultades para impulsarlas en el Congreso, como ocurrió durante la administración de Petro, recordó Fitch.
