SEMANA: ¿Cómo estuvo su reunión con el presidente electo, Abelardo De La Espriella?
SUSANA CORDEIRO: Fue extraordinaria. Fue muy interesante escuchar de primera mano la ambiciosa agenda del presidente electo y su visión para el país. Lo que más me llamó la atención fue cómo propone llevar sus ideas a la práctica. No se trata solo de retórica o de un gesto simbólico: está saliendo, desde antes de tomar posesión, a los territorios y ejecutando su visión de acercarse a las regiones. Eso también resulta muy interesante para el Banco Mundial, porque nos lleva a reflexionar sobre la manera en que trabajamos y nos relacionamos con los gobiernos. Operamos principalmente en el ámbito nacional, aunque también tenemos programas subnacionales. Sin embargo, llegar al país con ese nivel de capilaridad y acercarnos de esa forma a las regiones nos obliga a pensar cómo lograr que nuestros programas sean más efectivos para contribuir a una Colombia más equitativa. En la reunión abordamos algunos de los desafíos y oportunidades de corto plazo del país en materia fiscal. También hablamos de energía y de los retos del sector salud, pero además discutimos los desafíos estructurales para el crecimiento, entre ellos la necesidad de atraer más inversión privada y movilizar el capital privado de manera más eficaz.

SEMANA: ¿Qué proyectos discutieron con el presidente electo? ¿Cuáles le llamaron más la atención?
S.C.: Hubo una conversación preliminar sobre proyectos que ya están en marcha en el ámbito subnacional, como nuestro respaldo al metro de Bogotá y al proyecto Canoas. También se discutió cómo podríamos ofrecer un respaldo más transformador al sector de infraestructura en algunos de los departamentos más apartados. La idea es convertir en acciones concretas la visión del presidente de llegar a los territorios mediante proyectos específicos como la recuperación de la navegabilidad del río Magdalena y la conexión férrea del Caribe.
SEMANA: De La Espriella y su equipo han hablado sobre un posible crédito para financiar el proceso de empalme con el Gobierno saliente, ¿lo discutieron?
S.C.: Desde el 21 de junio, nuestros equipos han venido trabajando muy de cerca. Existe un diálogo técnico muy enriquecedor. El Gobierno entrante ha planteado sus prioridades y hemos trabajado conjuntamente para identificar las áreas clave en las que podemos respaldarlos. La primera es lo que conjuntamente denominamos Colombia Estable, que comprende la agenda fiscal, la estabilidad macroeconómica y la eficiencia del Estado, con el objetivo de mejorar la calidad del gasto y la prestación de servicios esenciales, en especial en las regiones y en las poblaciones más remotas y vulnerables. La segunda área es Colombia Competitiva. Allí el sector privado es fundamental. Se requiere atraer inversión, incentivar una mayor movilización de capital y construir un entorno favorable para los negocios, con reglas y regulaciones claras que ofrezcan condiciones equitativas. La tercera área es Colombia Equitativa. Esta responde a la visión de llegar a las poblaciones más pobres, fortalecer la presencia del Estado y mejorar el acceso y la calidad de servicios como educación, salud e infraestructura.

SEMANA: ¿Cuál sería el papel del Banco Mundial en esos programas?
S.C.: Dependerá de cómo el Gobierno quiera estructurar el apoyo. Podemos aportar conocimiento, asistencia técnica, desarrollo de capacidades y fortalecimiento institucional y del capital humano dentro de los distintos niveles de administración pública, tanto nacional como subnacional. También podemos aportar financiamiento. Sin embargo, el presidente electo ha sido muy claro en que quiere involucrar al máximo al sector privado y utilizar los recursos públicos como instrumento para facilitar y movilizar más capital privado.
SEMANA: Los préstamos de los organismos multilaterales suelen estar sujetos al cumplimiento de objetivos. ¿Qué metas o ajustes debería asumir Colombia para trabajar en esta nueva etapa con el Banco Mundial?
S.C.: El Gobierno entrante tendrá que enfrentar importantes desafíos macroeconómicos y fiscales para fortalecer la confianza de los inversionistas y atraer eficazmente recursos hacia sectores fundamentales para el crecimiento. Durante la última década se han consolidado dos tendencias cada vez más preocupantes: el aumento de los niveles de deuda y la disminución de la inversión. Hemos ofrecido nuestro apoyo para ayudar a revertirlas. A partir del diálogo sostenido, vemos una enorme ambición en su agenda de reformas en áreas estratégicas relacionadas con Colombia Estable, Colombia Competitiva y Colombia Equitativa. Según el mandato que nos otorgue el nuevo Gobierno, podremos contribuir al fortalecimiento de esas reformas y respaldar su diseño e implementación.

SEMANA: ¿Colombia sigue entre los principales socios del Banco Mundial? ¿La relación con el nuevo Gobierno podría profundizar ese vínculo?
S.C.: Colombia es un socio estratégico. Es nuestro segundo mayor aliado en América Latina y el cuarto a nivel global. Por eso es extremadamente importante para nosotros. Siempre hemos mantenido una relación muy sólida con el país y esperamos profundizarla en las áreas que el Gobierno nos ha señalado. Existe una oportunidad única para que el Banco aporte valor mediante la transferencia de buenas prácticas internacionales a Colombia, pero también vemos la posibilidad de llevar las experiencias colombianas al mundo, pues Colombia cuenta con un capital humano extraordinario.
SEMANA: El Gobierno de Abelardo De La Espriella busca fortalecer el desarrollo regional y reducir el centralismo. ¿Cómo ve esa apuesta por acercarse a los territorios y no concentrarse en Bogotá?
S.C.: Me parece una visión ambiciosa y extraordinaria. La manera en que se ha desarrollado el proceso de empalme, con numerosas reuniones en los territorios, representa una forma distinta de conducir una transición. Permite estar en la primera línea y observar directamente lo que ocurre en cada región. Eso es importante porque fortalece las instituciones, mejora la rendición de cuentas y hace que la población se sienta escuchada. Estamos ante un momento y una transición muy interesantes. El Banco Mundial quiere ofrecer su apoyo para convertir esa agenda y esa visión territorial en prácticas concretas de gobierno. Un proceso más robusto de descentralización fiscal y administrativa puede apoyarse en varias áreas. La primera es la construcción de un entorno empresarial más favorable, acompañado de regulaciones sólidas y claras. La segunda consiste en enfrentar el déficit crítico de infraestructura de muchos territorios. No se trata únicamente de infraestructura física y de conectividad, sino también de infraestructura humana: educación, salud y protección social. Se debe fortalecer el capital humano de manera descentralizada para que alcance todo su potencial. La tercera área es la participación del sector privado. Hay que crear una plataforma que le permita invertir no solo en los centros urbanos, sino también de manera sistemática y focalizada en las distintas regiones.

SEMANA: Hoy hay inmensa preocupación por la llegada de un nuevo fenómeno de El Niño. ¿Hablaron de este tema con el mandatario entrante?
S.C.: El cambio climático y la resiliencia frente a los desastres son prioridades centrales para América Latina. Han estado muy presentes en nuestras conversaciones, tanto con el presidente electo como con la delegación que viajó a Washington. En ambos casos tuvimos discusiones muy positivas.
SEMANA: Durante esta visita también se reunió con representantes del sector privado, ¿de qué hablaron?
S.C.: Conversamos sobre los desafíos de sectores clave, entre ellos salud, energía, infraestructura, agricultura y educación. En energía se identificaron prioridades urgentes de corto plazo, pero también esfuerzos de largo plazo que deben mantenerse para prevenir futuras crisis y fortalecer la resiliencia del país. El presidente electo tiene una hoja de ruta ambiciosa que podemos respaldar de distintas maneras, mediante conocimiento, asistencia técnica e incluso financiamiento. Otro aspecto que me llamó mucho la atención en todas estas reuniones fue la enorme capacidad técnica e intelectual que existe en Colombia. Es notable la cantidad de trabajo que se ha realizado en sectores estratégicos, reformas, prioridades y hojas de ruta. La sociedad civil es muy activa y dinámica.
Muchísimas gracias presidente electo @ABDELAESPRIELLA, por una extraordinaria reunión junto con su ministro designado de Hacienda @miguel_gomez_m.
— Susana Cordeiro Guerra (@scordeiroguerra) July 15, 2026
Fue un privilegio escuchar de primera mano su visión única de llegar a los territorios para trabajar más cerca de las personas, sus… https://t.co/wHvHOhZCKu
SEMANA: Entre tantos proyectos y áreas de trabajo, ¿cuál considera que debería ser la primera prioridad de la cooperación con el Banco Mundial?
S.C.: A través del diálogo, el Gobierno entrante ha identificado los ámbitos en los que podemos aportar mayor valor. En esta etapa inicial nos ha señalado que desea nuestro apoyo en materia de estabilidad macroeconómica, fortalecimiento del marco fiscal y definición de la manera de convertir en acciones concretas una agenda sólida para los próximos años.
SEMANA: Tras esta visita a Colombia. ¿Cuál es su balance del país?
S.C.: Las conversaciones iniciales y el diálogo profundo que hemos sostenido dejan claro que el presidente electo y su equipo, que es muy competente, tienen una comprensión sólida de la situación actual y han identificado eficazmente las prioridades y la agenda para avanzar. Estamos aquí para apoyar en todas las formas que hemos mencionado. También fue un privilegio visitar Barranquilla por primera vez, conocer el territorio y apreciar el talento que existe allí, así como los logros alcanzados gracias a las sinergias entre el sector público y el privado. El desafío consiste en determinar cómo podemos ayudar al Gobierno entrante a replicar esas experiencias en otras regiones y, al mismo tiempo, aprovechar la capacidad técnica del país, las propuestas de la sociedad civil y la fortaleza de un sector privado vibrante, dinámico, emprendedor, trabajador y extraordinariamente talentoso. Me marcho de Colombia con una profunda gratitud y con optimismo frente a lo que viene.
