inflación

Como un “respiro” calificó Joe Biden la caída de la inflación en EE. UU.

Desde marzo, la Casa Blanca venía tratando de frenar el aumento de precios en ese país.


Estados Unidos vive una jornada de optimismo y aires de calma este miércoles 10 de agosto, luego de que el gobierno de ese país anunciara que la inflación para el mes de julio no solo frenó su crecimiento, sino que también se redujo más de lo que se esperaba, debido principalmente a la baja en los precios de los combustibles.

Según lo anunciado por la Oficina de Estadísticas Laborales, el costo de vida se desaceleró más de lo esperado para el séptimo mes de este año, aunque todavía se mantiene en niveles muy altos, por lo que muchos analistas prevén que la Reserva Federal (FED, banco central) vuelva a subir fuertemente las tasas de interés.

Ante este resultado, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, destacó que es el resultado de los esfuerzos que se vienen dando desde hace varios meses, en los que bajar la inflación ha sido la prioridad de su gobierno, razón por la cual, con este nuevo dato “se ha tomado un respiro”.

Los precios al consumidor subieron 8,5 % en julio en el lapso interanual, según el Índice de Precios al Consumidor (IPC) publicado el miércoles por el Departamento del Trabajo. Y en el mes, la inflación es cero, lo que significa que los precios, contra todas las expectativas, no han aumentado en comparación con junio.

Y es que el buen ambiente no está solo en la Casa Blanca, la Bolsa de Nueva York abrió con fuertes alzas hoy miércoles, celebrando una desaceleración de la inflación estadounidense en julio que podría llevar a la Reserva Federal (FED) a ser menos severa en la subidas de tasas de interés.

El índice Dow Jones trepaba 1,41 %; el Nasdaq, 2,24 %; y el S&P 500, 1,70 %, tras la publicación del índice IPC de julio.

¿Qué pasa con la inflación en EE. UU.?

Impulsado por el agresivo gasto de los consumidores de sus ahorros en tiempos de pandemia de covid-19, las trabas en la cadena de suministro global, la escasez de trabajadores domésticos y la guerra de Rusia contra Ucrania, el IPC se había disparado 9,1 % en el lapso interanual en junio, el registro más alto en 40 años.

Pero el índice de precios al consumidor de julio se mantuvo sin cambios en comparación con el mes anterior, muy por debajo del alza prevista, mientras que el IPC, excluyendo alimentos y productos energéticos de precios volátiles, subió apenas 0,3 %, el índice más bajo en cuatro meses, según las cifras.

Los precios al consumidor han mantenido su tendencia alcista en Estados Unidos y ello ha desgastado los presupuestos familiares y, por extensión, la popularidad del presidente del país, el demócrata Joe Biden, que asumió en enero de 2021.

Los opositores acusan al presidente de propiciar el aumento de la inflación con su gigantesco paquete de ayuda estatal por 1.900 millones de dólares para paliar los efectos de la pandemia, promulgado en marzo del año pasado poco después de asumir el cargo.

Los republicanos han renovado las críticas contra la política económica de Biden, advirtiendo que la aprobación del domingo en el Senado de su enorme proyecto de ley sobre el clima y de atención médica denominado “Ley de reducción de la inflación” haría lo contrario al propósito declarado.

Pero a los expertos les preocupa que la desaceleración de la inflación vinculada a la caída de los precios de la gasolina pueda verse compensada por el aumento de los precios de la vivienda. “El problema más importante es qué sucede con los costos y los alquileres de la vivienda”, escribió Diane Swonk, economista jefe de KPMG, en su cuenta de la red Twitter.

*Con información de AFP.