Economía

Confianza del consumidor llega a su nivel más alto en 10 años: los colombianos se quejan, pero compran como si todo estuviera bien

El aumento del salario mínimo y la caída del dólar, entre las causas. ¿Cómo afecta la incertidumbre política?

GoogleSiga las noticias de SEMANA en Google Discover y manténgase informado

20 de enero de 2026, 5:43 a. m.
El optimismo de los consumidores contrasta con una inflación que aún sigue relativamente alta (en 5 %) y un incremento del salario mínimo que tiene con los pelos de punta a los empresarios.
El optimismo de los consumidores contrasta con una inflación que aún sigue relativamente alta (en 5 %) y un incremento del salario mínimo que tiene con los pelos de punta a los empresarios. Foto: Adobe Stock

Pese a las cadenas de WhatsApp y a los titulares de prensa que hablan sobre los innumerables problemas del país (más inseguridad, creciente hueco fiscal, salud en ruinas, etc.), los consumidores colombianos están optimistas y con más disposición a gastar; al menos así lo establece la más reciente medición del índice de confianza del consumidor que mide mensualmente Fedesarrollo.

En diciembre de 2025, el Índice de Confianza del Consumidor (ICC) alcanzó un balance de 19,9 %, aumentando en 2,9 puntos porcentuales frente a noviembre de 2025 (cuando fue 17 %). No obstante, lo más notorio es que alcanzó su nivel más alto desde 2014, lo que indica que hay más colombianos optimistas con su economía personal y la del país y, por ende, más dispuestos a gastar en bienes como viviendas o carros.

Evolución de la confianza del consumidor
Evolución de la confianza del consumidor Foto: Banco de Bogotá

El resultado también luce contradictorio con una inflación que aún sigue relativamente alta (en 5 %) y un incremento del salario mínimo que tiene con los ‘pelos de punta’ a los empresarios. No obstante, Camilo Herrera, fundador de la firma Raddar y experto en temas de consumo, aclara que la confianza del consumidor es un indicador difícil de leer, pero que una primera explicación puede estar en la caída del precio del dólar, que hace que muchos piensen que la economía está bien.

“La idea de asociar el precio del dólar con la salud de la economía puede ser culpa de los tiempos del gobierno de Uribe, cuando la tasa de cambio andaba a 2.000 pesos por dólar. Por el contrario, en la campaña de 2022, mucha gente decía que si Petro ganaba, la divisa iba a llegar a 7.000 pesos y, como eso no se dio, por eso algunos piensan que las cosas están mejor”, explica Herrera.

El dólar se desploma en Colombia, por un mayor endeudamiento externo y una calma “artificial”. ¿Qué viene ahora?

En efecto, un dólar barato es bien recibido entre los consumidores que pueden adquirir bienes en el exterior y también entre quienes compran importados, que llegan más baratos. Y estos no son solo bienes de lujo o tecnológicos, sino una importante cantidad de los alimentos que forman la canasta familiar.

Cuando se habla de una tasa de cambio alrededor de 3.700 pesos, prácticamente los precios que tenía en 2021 o 2022, se genera una percepción de mayor riqueza, de que la plata alcanza para más y eso mejora la confianza”, añade Alejandro Rojas, economista senior del Banco de Bogotá.

Colombia se sigue consolidando como un actor clave en el crecimiento del comercio electrónico regional

La plata también les estaría rindiendo más a los consumidores como resultado de una tasa de desempleo en mínimos históricos, lo que implica que hay más personas generando ingresos. A eso se suma una creciente entrada de remesas, unas exportaciones de café al alza y la llegada de más turistas extranjeros. “Esa canasta exportadora no tradicional y un mercado laboral fuerte hacen que los hogares tengan ingresos que respalden su nivel de gasto. Además, la cartera no se ha venido incrementando, lo que implica que prácticamente ese mayor consumo de los hogares se ha venido fundamentando en sus ingresos y no en nueva deuda”, reitera Rojas.

Desde el lado de los consumidores también se vería positivo el aumento del salario mínimo, pues tendrían más dinero para gastar, pero Herrera prevé que esa alza del 23,7 % dará algunas cosas buenas en enero y febrero, y muchos problemas en marzo, abril, mayo y junio. “Cuando la gente vea que no puede comprar carro y moto porque subieron de precio y las tasas de interés sean más altas, el indicador caerá; el problema es que lo va a hacer en plenas elecciones”, anota.

Camilo Herrera, fundador de Raddar.
Camilo Herrera, fundador de Raddar.

Justamente, la incertidumbre política también juega su parte en la confianza de los consumidores, pues hay optimismo ante la expectativa de un cambio de Gobierno. El fundador de Raddar recuerda que ocurrió lo mismo en el periodo previo a la elección de Iván Duque.



Más de Macroeconomía


Noticias Destacadas