Monedas

El dólar se desploma en Colombia, por un mayor endeudamiento externo y una calma “artificial”. ¿Qué viene ahora?

La divisa sigue presionada en el país, pero podría darle una mano a la inflación para que no suba tanto.

GoogleSiga las noticias de SEMANA en Google Discover y manténgase informado

17 de enero de 2026, 12:46 a. m.
En 2024, la tasa de cambio retrocedió 652 pesos y, en lo que va de 2026, ha bajado otros 57 pesos. El menor precio del dólar ayuda a contener la inflación.
En 2024, la tasa de cambio retrocedió 652 pesos y, en lo que va de 2026, ha bajado otros 57 pesos. El menor precio del dólar ayuda a contener la inflación. Foto: ADOBE STOCK

El dólar es como el clima: todos hablan de él, pero nadie lo controla. Y así como las lluvias excesivas o las sequías prolongadas dejan efectos adversos, la fuerte caída del billete verde en Colombia tiene a más de uno haciendo cuentas.

En 2025, la moneda estadounidense se abarató 652 pesos, lo que equivale a una caída de 14,7 por ciento y, en los primeros 16 días de 2026, perdió otros 57 pesos, al tiempo que volvió a ubicarse al borde de los 3.700 pesos, nivel que no se registraba desde 2021.

Dólar en Colombia

Este movimiento atormenta a los exportadores y a quienes reciben remesas, mientras que tiene celebrando a los importadores, a los endeudados en el exterior e incluso al propio Gobierno. Con un dólar a la baja se le reduce el costo de la deuda externa y se puede contener la inflación, en medio de las fuertes presiones por la subida del salario mínimo.

Entre los analistas hay consenso sobre las razones que han debilitado al dólar en Colombia, y se agrupan en dos frentes. El primero responde a factores externos: un menor apetito global por la divisa y un mayor interés por invertir en economías emergentes, que hoy ofrecen tasas de interés más atractivas que los países desarrollados. A esto se suma la volatilidad del petróleo, marcada por temores de una sobreoferta global y, posteriormente, por repuntes asociados a tensiones geopolíticas, como la situación en Irán.

Andi y otros gremios del país se pronuncian tras duro endeudamiento del Gobierno: exportadores serían duramente golpeados

El segundo frente corresponde a factores locales, que tradicionalmente pesaban menos en la tasa de cambio, pero que esta vez han resultado determinantes. En esta categoría doméstica está la ambiciosa estrategia de endeudamiento del Gobierno, que en poco tiempo ha adquirido grandes cantidades de dólares, los cuales debe traer al país para convertirlos en pesos (lo que técnicamente se conoce como monetización) y con ello ha empujado la tasa de cambio a la baja.

“La caída a los 4.000 pesos y luego a los 3.900 la explica la debilidad del dólar a nivel mundial, pero de ahí para abajo es consecuencia de las monetizaciones y se ve desde el 18 de diciembre, cuando el Ministerio de Hacienda le vendió Títulos de Tesorería por unos 23 billones de pesos (cerca de 6.000 millones) al fondo estadounidense Pimco y a eso se suma la colocación de deuda externa más grande de la historia realizada este año, por 5.000 millones de dólares”, explica Felipe Campos, gerente de inversión de Alianza Valores y Fiduciaria.

Sharon Téllez, estratega de inversión en Itaú Comisionista de Bolsa, agrega que, como son las monetizaciones las que están bajando el dólar, se puede considerar que la valorización del peso frente al dólar es artificial, pues no obedece a temas fundamentales como las finanzas públicas del país, que siguen en déficit. Su expectativa es que, a medida que se vaya moderando la entrada de los recursos derivados del endeudamiento externo, el dólar volvería sobre los 3.800 pesos.

Sigue a la baja la moneda estadounidense. Esta semana bajó de $3700. Foto: Creada con Gemini IA
Exportadores y receptores de remesas sienten el impacto de la caída del dólar. Foto: El País

Su colega Laura Clavijo, directora de Investigaciones Económicas, Sectoriales y de Mercado de Bancolombia, cree que se mantendrá la debilidad del dólar a nivel global y que eso se va a sentir más en mercados como el colombiano, que tiene un año electoral y se espera que, tras los comicios, el país retorne a políticas más promercado, lo que redunda en la mayor entrada de dólares.

“Además, con el aumento del salario mínimo de 2026, el cual impactará la inflación, estimamos que el Banco de la República tendrá que aumentar sus tasas de interés, manteniendo un diferencial atractivo para invertir en el país”, precisa. Su pronóstico es que en la primera reunión de 2026 de la junta del Emisor, esta suba sus tasas de interés en 50 puntos básicos.

Los economistas de Corficolombiana consideran que la caída del dólar contrasta con el deterioro fiscal del país, reflejado en la prima de riesgo medida por los CDS, un seguro contra un eventual incumplimiento de la deuda de una nación. Recientemente, los CDS de Colombia a cinco años subieron 42 puntos básicos (pbs) hasta 207, mientras que en la región el aumento promedio fue de solo 2 pbs.

Gremios prenden las alarmas por la tasa de cambio

“Esto sugiere que la apreciación reciente del peso colombiano no sería sostenible a mediano plazo y podría corregir fuertemente al alza cuando se modere el endeudamiento externo del Gobierno”, sostuvieron.

Campos considera que, aunque la divisa repunte, la tendencia del año seguirá bajista. Así, la sabiduría popular vuelve a acertar: “El dólar es viento: hoy sopla a favor, mañana en contra”.


Más de Inversionistas



Noticias Destacadas