La deuda externa de Colombia es uno de los temas controversiales en la actualidad y no solo económico.
Las decisiones que toma la junta del Banco de la República con las tasas de interés salpican el tema de la deuda, y por ello, el gobierno reclama y rechaza las posiciones del equipo que rige la política monetaria del país.
La deuda también ha sido puesta en el horizonte, como uno de los gastos inflexibles en el presupuesto general de la Nación y en los debates a las cartas financieras de cada año se pone de manifiesto que poco se puede ceder para cambiar asignaciones.
Cuando se encienden las alertas sobre la crisis fiscal que tiene Colombia, la deuda es una de las variables que está en el foco: el abultado déficit implica mayor deuda.
En ese contexto, el Banco de la República publicó el informe sobre la deuda externa de Colombia, que ya no solo es en dólares, sino en otras monedas, teniendo en cuenta las recientes operaciones realizadas desde el gobierno para tratar de conducir el barco de las obligaciones crediticias.

En el documento se evidencia que la deuda externa de esta nación sobrepasa la mitad de toda la producción.
Se ubica en 54,8 % del PIB, lo que equivales a 238,7 mil millones de dólares. Es decir, 17 mil millones más que en noviembre de 2024.
De acuerdo con las estadísticas del informe, de la cifra establecida como porcentaje del PIB, el 33,2 % de la obligación está en cabeza del sector público y el restante 21,6 % lo adeuda el sector privado.
La mayor parte de la deuda: 143,4 mil millones de dólares, de los 144,1 mil millones que se deben pagar desde lo público están pactados a largo plazo. Mes a mes, el saldo de la deuda ha sido incremental.

¿En pesos o en dólares?
Recientemente, el Observatorio Fiscal de la Universidad Javeriana puso en el debate el tema de si es más conveniente una deuda en dólares o en peso, poniendo en el visor el comportamiento de la moneda estadounidense, que lleva varios meses cotizando a la baja. En los últimos tiempos, por debajo de los 4.000 pesos.
La deuda externa del país ha ido incrementando, pese a los movimientos realizados para contenerla. Lo cierto es que “la deuda pública muestra un grado de fragilidad que debe ser parte del debate nacional", según manifestó el Observatorio.
