La reflexión de un destacado empresario colombiano generó eco en redes y entre la comunidad de líderes de negocio del país.
Carlos Enrique Cavelier, presidente de la reconocida empresa de lácteos Alquería, se pronunció sobre las discusiones recientes que rodean a la cadena de restaurantes Crepes & Waffles, al emplear la situación como un llamado más amplio a la confianza y a la ejecución de ideas en el entorno empresarial nacional.
Cavelier, quien representa la tercera generación familiar al frente de Alquería, ha sido llamado por algunos como “coordinador de sueños”, un término que él mismo ha utilizado para describir su enfoque de liderazgo.

En sus palabras, la verdadera dificultad para las compañías no está en la ausencia de ideas, sino en la falta de convicción para creer en ellas y materializarlas, incluso cuando esas ideas parecen inciertas al inicio.
Al citar el caso de Crepes & Waffles, una marca que nació como un pequeño emprendimiento y se convirtió en un ícono del sector gastronómico colombiano. Cavelier buscó ilustrar que iniciativas aparentemente simples pueden transformarse en éxitos nacionales.
La cadena, fundada por estudiantes universitarios, pasó de ser un proyecto modesto a una empresa con decenas de restaurantes y presencia amplia en el país, lo que para él evidencia que no solo basta concebir una idea, sino ejecutarla con constancia y valentía.
La trayectoria de Alquería también alimenta sus argumentos. La compañía atravesó tiempos difíciles, incluso acogiendo la Ley de Quiebras 550 en 1998, un momento que marcó un antes y un después en su gestión.

Cavelier recuerda que cuando no se podía pagar nómina y la empresa estaba al borde del colapso, sirvió como lección de resiliencia: no se trata de evitar caerse, sino de aprender a levantarse.

Para Cavelier, la innovación y el emprendimiento son pilares fundamentales para la competitividad en Colombia. En sus comunicaciones públicas y columnas, ha advertido que el país requiere un entorno donde las ideas se apoyen y se implementen, sin miedo al riesgo ni a la crítica fácil.
Este llamado va más allá de Crepes & Waffles; apunta a toda la comunidad empresarial y a los jóvenes emprendedores que enfrentan el reto de transformar sus proyectos en realidades concretas.

El empresario también destacó la importancia de otros ámbitos, como la educación, como motor de desarrollo y complemento de la innovación.
Según datos de la Fundación Alquería Cavelier, más de 146.000 estudiantes y 1.738 docentes han sido impactados por modelos de formación apoyados por la organización en regiones como Cundinamarca, lo que refleja un compromiso con la construcción de capacidades desde la base.









