El Gobierno se mueve en medio de grandes tensiones fiscales como resultado de dificultades en el recaudo y de un elevado ritmo de gasto.
De hecho, en la última semana se conocieron nuevas decisiones del Ejecutivo en la búsqueda de recursos. Por una parte, el Ejecutivo expidió cinco decretos en el marco de la emergencia económica declarada por las inundaciones y fenómenos climáticos extremos que afectan a ocho departamentos. Entre las medidas se incluyen impuestos al patrimonio para personas jurídicas y sociedades de hecho con patrimonio líquido igual o superior a 200.000 UVT al 1 de marzo de 2026 (poco más de 10.000 millones de pesos). También se contempla una sobretasa al impuesto de renta para el sector financiero, así como un aporte adicional del 2 % sobre las ventas de generadoras eléctricas y ajustes obligatorios en la operación de represas.

Y, por otra parte, el Ministerio de Trabajo publicó un proyecto de decreto para trasladarle a Colpensiones más de 25 billones de pesos de las cuentas de ahorro individual de los trabajadores que se acogieron a la ventana de oportunidad de traslado prevista en la reforma pensional —suspendida por la Corte Constitucional—, recursos administrados por los fondos de pensiones privados.
El presidente de Asofondos, Andrés Velasco, expresó que “dicho decreto busca que las Administradoras de Fondos de Pensiones giren a Colpensiones más de 25 billones de pesos para utilizarlos de manera contraria a lo que ordena la ley, lo cual implica que se liberarían recursos del Presupuesto General de la Nación por un monto equivalente y una afectación del ahorro pensional que se quiso preservar en la reforma pensional de la Ley 2381, agravando aún más la sostenibilidad futura de esa reforma y de las finanzas públicas”.

Ante este panorama de dificultades fiscales, hay expectativa por los recursos que le girarán las principales empresas en las que el capital público es mayoritario, como el caso de Ecopetrol. Sin embargo, en el caso de la estatal petrolera, la situación preocupa en materia de dividendos por la caída en sus utilidades producto del precio del crudo el año anterior y del comportamiento del dólar, que ha caído a mínimos de los últimos años.
BTG Pactual estima que para 2025 las ganancias totales de la estatal petrolera sean de aproximadamente 9,8 billones de pesos, una caída de 34,3 % interanual. No obstante, para fuentes cercanas a la empresa, el impacto puede ser mayor, incluso cercano a una reducción del 40 %, con utilidades que apenas bordearían los 9 billones. Cabe recordar que los dividendos que se reparten equivalen a cerca del 60 % de las utilidades.

En ese contexto, una institución, muy criticada por el jefe de Estado, jugará un papel clave en la caja de la Nación. El área de Investigaciones Económicas del Banco de Bogotá destaca que, por segundo año consecutivo, los giros para la Nación de las utilidades del Banco de la República superaron los recursos de las utilidades de Ecopetrol: estima que el banco central girará 13,9 billones de pesos, mientras que la petrolera aportará cerca de 5,1 billones, de acuerdo con el cálculo del Ministerio de Hacienda obtenido del Marco Fiscal de 2025.
Según Camilo Pérez, jefe de esta área, efectivamente, son las utilidades más altas de las que se tienen a registro. “Superan ampliamente lo que significa el capital para el gobierno. Estas utilidades se originan principalmente del manejo de las reservas internacionales, que están invertidas casi en su totalidad en el exterior, principalmente en activos relativamente seguros como el Gobierno norteamericano; tesoros en general, activos que han tenido muy buenos resultados. De ahí viene principalmente la gran mayoría de las utilidades”, dice Pérez.

Y agrega que hay una parte menor que también se origina en la operación de liquidez, “que es básicamente otorgar recursos al sistema financiero a cambio de títulos y cobrar una tasa de interés por esas operaciones, los famosos repos. También se genera algo por ahí, pero es principalmente, de nuevo, la valorización del portafolio de las reservas internacionales”.
Es decir, son ingresos corrientes de la Nación que están destinados principalmente a financiar el presupuesto general.
Por su parte, Daniel Velandia, economista jefe de Credicorp Capital, advierte que las utilidades del Banco de la República, cercanas a 14 billones de pesos, “obviamente van a ser un alivio para la caja del Gobierno, pero sus necesidades son tan altas y lo que quiere gastar es tanto, que la verdad, creo que igual va a seguir apretado”.
Velandia resalta que ese monto de las utilidades representa cerca del 0,8 % del PIB, cifra que calificó de “relevante”. “Eso le va a dar algo de tranquilidad a la caja de la Nación”, añade. Explicó que las utilidades salen básicamente de retornos del portafolio de reservas, y que el año pasado hubo un muy buen comportamiento de los mercados, lo que contribuyó a las ganancias por valorización.

El presidente Gustavo Petro ha criticado al Banco de la República porque ha mantenido altas las tasas de referencia ante las presiones que tiene la inflación y el desanclaje de las expectativas hacia los próximos años.
De hecho, en una reciente entrevista con SEMANA, el gerente del Banco de la República, Leonardo Villar, explicó que el proceso desinflacionario de 2025 se estancó por tres razones fundamentales: el deterioro de las finanzas públicas, el crecimiento de la demanda mucho más alto que la producción, con un mayor aporte de las importaciones, y el aumento del salario mínimo, que en 2025 fue de cerca del 11 %. Para 2026, superó el 23 % y se ha convertido en una de las mayores preocupaciones para el incremento de precios.
Tras la reunión de la Junta Directiva del Banco a finales de enero, en la que —en una votación dividida— se decidió aumentar 100 puntos básicos las tasas y ubicarlas en 10,25 %, el mandatario criticó esta decisión y señaló que “la mayoría de la Junta Directiva del Banco de la República está en las cavernas económicas dictando atrocidades teóricas y prácticas”.
También dijo: “Con este absurdo que va de la acción desesperada para tumbar los impuestos de los ricos en el Congreso y la Corte Constitucional, y la acción del Banco de la República premeditada para detener la economía, llegamos a la oscuridad más grande que le ha caído a Colombia en décadas”, al tiempo que señaló que no hay autonomía en la junta del Banco de la República y se trata de temas políticos.
Ahora, la institución que ha sido objeto de críticas por parte del presidente será una de las protagonistas de la caja de la Nación.
