Son varias las tensiones en materia económica que enfrentan los colombianos de cara al cierre de 2025, pues el Gobierno Petro se encuentra en medio de la definición de varios impuestos por la emergencia económica declarada hace algunos días, lo que se suma a la discusión sobre la definición del salario mínimo.
Sin embargo, hace algunas horas, el presidente de la República, Gustavo Petro, se comunicó con el país a través de una alocución y dio algunos detalles de los avances en las conversaciones y la posible llegada a un nuevo incremento.

En medio de la alocución, hubo un término del mandatario que causó dudas y muchas preguntas, pues este se refirió a que en 2026, en Colombia, se establecerá un nuevo “salario mínimo vital”, término que muchos trabajadores no entendieron tan fácilmente.
El mandatario citó a la Organización Internacional del Trabajo (OIT) para explicar que un salario mínimo vital es uno que es “necesario para proporcionar un nivel de vida digno a los trabajadores y sus familias”.

Se refirió, además, a los aspectos que se considerarán para definir este salario mínimo, como la canasta vital de una familia o cuántas personas trabajan en promedio en el hogar. Dichos datos serán tomados en cuenta para definir el salario que se decretará.

Dijo que dicho incremento deberá garantizar condiciones de vida digna y también ajustarse a otras variables que permitan mantener el poder adquisitivo de los trabajadores. Detalló, además, que el salario es un tema familiar y no individual, y que eso se verá reflejado en el decreto.
Es importante tener en cuenta que se espera que en las próximas horas el Gobierno nacional expida el decreto para aumentar el salario mínimo. Los expertos afirman que las alzas podrían estar en el orden del 10 % y 11 %.

El ministro de Trabajo, Antonio Sanguino, también se refirió a la medida a través de su cuenta de X, con el siguiente mensaje:
“Por primera vez en Colombia llevamos a la mesa de concertación el concepto de salario vital. Aunque a algunos les incomode, ese es el espejo en el que debe mirarse el país. Un salario que, como lo establece la OIT y nuestra Constitución, garantice una vida digna para el trabajador y su familia, no solo para el individuo. Eso queda en el decreto: canasta vital familiar, cuántas personas trabajan en el hogar y un salario mínimo calculado con datos, derecho y jurisprudencia. Cambio real”, sentenció.
