El Gobierno de Ecuador anunció este jueves, 26 de febrero, el aumento de los aranceles que impondrá a Colombia por las importaciones que se realicen desde territorio vecino.
La medida se da basándose en criterios de seguridad que fueron expuestos por las autoridades de Ecuador, a pesar de los intentos de los actores comerciales de las naciones para retomar el diálogo y la buena sintonía.

“Tras constatar la falta de implementación de medidas concretas y efectivas en materia de seguridad fronteriza por parte de Colombia, el Ecuador se ve en la obligación de adoptar acciones soberanas. A partir del 1 de marzo, se dispone el incremento a la tasa de seguridad a las importaciones provenientes de Colombia, pasando del 30 al 50 %”, indicó.

Gremios se pronuncian
El Comité Empresarial Ecuatoriano (CEE) y la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (Andi) fueron los primeros en compartir, por medio de un comunicado, su posición.
“Reconocemos que la seguridad en zonas fronterizas es un tema relevante que requiere atención constante y cooperación entre Estados. A la vez, consideramos imprescindible resguardar la estabilidad económica y la integración productiva como pilares para el bienestar de las poblaciones de ambos países”, señalaron en el texto.
Junto a esto, advierten que los incrementos arancelarios adicionales podrían intensificar estas afectaciones, con impactos directos sobre el empleo, la producción, el comercio, la inversión y el funcionamiento de las cadenas regionales de valor, así como sobre consumidores y economías locales.

Por su parte, Analdex sostiene que, en un escenario de confrontación de esta naturaleza, no existen ganadores, pues los efectos terminan perjudicando tanto a los consumidores como al tejido empresarial de ambos países.
La interdependencia entre las economías es tal que cualquier alteración en los canales logísticos o en el suministro de energía impacta directamente en la seguridad económica regional y en la relación de confianza construida por décadas entre los dos socios comerciales.
“Ante el endurecimiento de las posturas en el frente logístico y arancelario, la Asociación hace un llamado a priorizar la diplomacia y el diálogo técnico sobre las medidas de presión unilateral. Nuestro presidente, Javier Díaz, enfatiza que estos ‘irritantes’ comerciales y operativos deben ser abordados en una mesa de trabajo conjunta que permita desescalar el conflicto antes de que se generen daños estructurales permanentes”, puntualiza Analdex.
Por último, Acoplásticos expresó su preocupación por el reciente anuncio del presidente de Ecuador de aplicar un arancel de 50 % sobre las importaciones procedentes de Colombia. Dicha decisión se sustenta en la supuesta falta de cooperación del Gobierno colombiano para enfrentar a los grupos criminales vinculados al narcotráfico en las zonas de frontera.

“La medida anunciada de establecer un 50 % de arancel sobre las exportaciones colombianas hacia Ecuador tendría unas fuertes repercusiones sobre las cadenas productivas del plástico, las cuales generan en Colombia cerca de 250.000 puestos de trabajo directos, con una producción anual de alrededor de 40 billones de pesos, y exportaciones del orden de 2.000 millones de dólares. El impacto también sería indirecto, pues afectaría sectores que utilizan estos insumos, como partes de automóviles, motocicletas y electrodomésticos, así como empaques para los sectores farmacéutico y agroindustrial, reduciendo su competitividad”, señala Acoplásticos.
