El Banco de la República cerró el primer semestre de 2026 con utilidades por 4,49 billones de pesos, una cifra elevada, pero 42 % inferior a los 7,75 billones registrados en igual periodo de 2025. La reducción se explica, principalmente, por el menor rendimiento de las reservas internacionales, afectadas por el aumento de las tasas de interés en los mercados externos y la consecuente desvalorización de parte de su portafolio de bonos.
De acuerdo con el Informe de la Junta Directiva del Emisor al Congreso, divulgado este 3 de agosto, entre enero y junio el Emisor obtuvo ingresos por 6,28 billones de pesos y registró egresos por 1,79 billones. Los ingresos disminuyeron 33,2 % frente al primer semestre del año pasado, mientras que los gastos aumentaron 8 %.

El principal golpe provino de las reservas internacionales. Su rendimiento reconocido en el estado de resultados fue de 2,84 billones de pesos, con una caída anual de 58,3 %, equivalente a 3,96 billones.
La menor contribución de las reservas fue compensada parcialmente por otros componentes. Los rendimientos de los títulos de deuda pública en poder del Banco llegaron a 1,98 billones de pesos, 36,4 % más que un año atrás, debido a mayores saldos y tasas promedio. Los intereses generados por las operaciones repo de expansión sumaron 1,15 billones, con un incremento de 27,6 %.

Por el lado de los gastos, la remuneración de los depósitos del Gobierno Nacional ascendió a 637.000 millones de pesos, 15,9 % más que en el primer semestre de 2025. El aumento obedeció a un mayor saldo promedio y a una tasa de remuneración más alta.
Los gastos corporativos llegaron a 538.000 millones de pesos, impulsados por los proyectos y servicios tecnológicos y el ajuste salarial, mientras que la emisión y puesta en circulación de billetes y monedas costó 212.000 millones.

Para todo 2026, el Banco proyecta utilidades por 9,19 billones de pesos, 4,7 billones menos que en 2025, lo que representa una caída de 33,8 %. El Emisor advierte que la proyección está sujeta a una elevada incertidumbre, especialmente por el comportamiento de las tasas internacionales, la tasa de cambio y las fuentes de expansión de la base monetaria.
Pese a la disminución esperada, el resultado seguiría siendo importante para las finanzas públicas. Por ley, las utilidades del Banco, una vez descontadas las reservas patrimoniales, deben transferirse al Gobierno Nacional. En 2026, el Emisor giró cerca de 13,9 billones de pesos, correspondientes a las ganancias obtenidas en 2025, el monto más alto de su historia.

Ese récord se sustentó en el buen desempeño de las reservas internacionales. En 2025, su administración produjo ingresos netos por 11,9 billones de pesos y explicó el 86 % de las utilidades del Emisor.
El informe al Congreso también señala que, al cierre de junio de este año, las reservas internacionales ascendieron a cerca de 67.000 millones de dólares, lo que significa un aumento de 605 millones frente al nivel que registraron a finales de 2025. Esto implica que las reservas se mantienen en un nivel considerado adecuado según los estándares internacionales y ayudan al país a enfrentar episodios de incertidumbre internacional.
De otro lado, el Banco hizo un balance del sistema de pagos instantáneo Bre-B, que está bajo su operación. A junio, contaba con 109 millones de llaves y se habían realizado 1.108 millones de transacciones.
