Cuando el aumento del salario mínimo supera la inflación y el crecimiento de la productividad laboral no evidencia impulso, las cosas empiezan a ponerse color de hormiga.
En esta ocasión, el índice de precios al consumidor-IPC fue de 5,1 % en 2025, mientras que el salario mínimo fue incrementado en 17,2 % y la productividad laboral, como de costumbre, en vez de aumentar se ubicó en terreno negativo y la de todos los factores no superó el 1 %.
La controversia no se hizo esperar, en medio de una fuerte polarización política en la que el gobierno trata de justificar que tomó la decisión correcta; mientras cientos de voces están preocupadas porque el impacto en los precios ya está cobrando factura y se podría ver reflejado en una escalada de la inflación que el Banco de la República intentó frenar, subiendo fuertemente las tasas de interés.
De ahí que es clave el modelo realizado por el Emisor, dentro del cual, habría impacto en cuatro segmentos principalmente.

En trabajadores
Todo porque, según el documento de BanRepública, “en el mercado laboral, el incremento del salario mínimo afecta directamente al segmento de trabajadores de baja calificación, tanto formales como informales”.
El aumento en los costos de contratación reduce la demanda de horas de trabajo formal de baja calificación. “En cuanto a impacto, esta reducción es cercana al 10 %; sin embargo, a medida que las empresas y la economía convergen hacia su nuevo equilibrio, la caída se intensifica y, en el largo plazo, las horas totales de trabajo formal de baja calificación se reducen alrededor del 20%”, dice el informe.
Así las cosas, la revisión realizada por los investigadores del Banco de la República evidencia que parte de la menor contratación de horas formales es sustituida por trabajo informal. “En el corto plazo, el mayor ingreso disponible reduce transitoriamente la oferta de trabajo informal de los hogares de bajos ingresos; no obstante, a medida que los ingresos laborales formales disminuyen como resultado de la menor contratación, estos hogares incrementan nuevamente su oferta de trabajo informal”.
En consecuencia, en el largo plazo las horas de trabajo informal aumentan alrededor del 5 % y la participación del empleo informal en el empleo total se incrementa de forma persistente.
Para los investigadores, una vez se materializa la sustitución parcial hacia trabajo de menor productividad “el incremento del salario mínimo afecta la producción agregada. En contraste, las horas de trabajo de alta calificación permanecen prácticamente constantes a lo largo del ajuste”.

Se contrae la economía
La expectativa es que la actividad económica se contraiga, por una transmisión del salario mínimo que provoca un choque.
“En términos de actividad económica, el PIB registra una reducción cercana al 1,0 % en el segundo semestre posterior al choque y converge gradualmente hacia una caída de alrededor del 0,7 % en el largo plazo", señalan los expertos.
También hay efecto sobre la inversión
En el documento del Banco de la República se establece que la inversión también tiene su coletazo. “Se observa una caída de la inversión en capital complementario al trabajo de baja calificación cercana al 10 % en el corto plazo. Esta reducción se compensa, parcialmente, con un incremento de la inversión en maquinaria y equipo del orden del 8-9 %. Dicho aumento refleja una sustitución entre factores productivos, caracterizada por una mayor utilización de capital y una menor demanda de trabajo de baja calificación".

El consumo sigue, pero con un comportamiento diferenciado
De acuerdo con las conclusiones a las que llegaron los investigadores, en relación con el consumo las respuestas son diferenciadas. “El consumo de los hogares no calificados, compuestos por trabajadores que devengan el salario mínimo o participan en el sector informal, aumenta inicialmente como resultado del mayor ingreso laboral, pero luego se reduce como consecuencia de la contracción del empleo formal”.
Así mismo, teniendo en cuenta que hay un incremento en los precios, ligado al salario mínimo, porque los empleadores tienen que asumir el costo y lo trasladan al consumidor, eso se traduciría en aumentos de la inflación cercanos a 200 puntos básicos en términos anuales.
Conclusión
En el estudio, el Banco de la República enfatiza en que los efectos previstos están calculados contando con que no habría ningún otro choque adicional. así las cosas, en el documento subrayan que lo hallado no es una proyección de la economía sino una medición del impacto marginal del salario mínimo.









