Las cajas de compensación familiar continúan ampliando su participación dentro de áreas que van mucho más allá de recreación o subsidios tradicionales.

Los resultados presentados por Asocajas para 2025 muestran un crecimiento simultáneo en empleo, crédito, salud, vivienda y servicios sociales, en medio de un entorno marcado por desaceleración económica, presiones sobre el empleo formal y mayores necesidades de protección social.
Uno de los principales indicadores continúa siendo la cobertura. Durante 2025, cerca de cinco millones de personas recibieron cuota monetaria, mecanismo que continúa funcionando como complemento de ingresos para millones de hogares.
Del total de beneficiarios, aproximadamente un 82 % correspondió a niños, niñas y adolescentes, mientras que un 14 % fueron adultos mayores dependientes, evidenciando el peso que tiene el sistema sobre poblaciones económicamente vulnerables.
La vivienda también ganó protagonismo. Las cajas asignaron subsidios habitacionales a aproximadamente 53.000 hogares, mientras las renuncias a subsidios disminuyeron un 29 % frente al año anterior, reflejando mayores niveles de efectividad en acceso y ejecución de estos beneficios.

El mercado laboral aparece como otro componente central. Durante 2025, las agencias de empleo administradas por cajas realizaron aproximadamente 665.000 colocaciones laborales, cifra que representa un crecimiento cercano al 21,3 % frente al año anterior.

Paralelamente, 215.000 personas accedieron al subsidio de desempleo, mientras más de 367.000 fortalecieron competencias laborales mediante capacitación para empleo.
El crecimiento también aparece en crédito. Durante el año pasado, las cajas otorgaron aproximadamente 845.304 créditos sociales por $2,4 billones, destinados principalmente a vivienda, educación, salud y consumo. Particularmente, el crédito de vivienda mostró uno de los mayores dinamismos, con aumentos de un 35 % en número de operaciones y un 39 % en valor desembolsado.
La participación dentro del sistema de salud continúa siendo significativa. Según Asocajas, las cajas trasladaron aproximadamente $980.000 millones a la ADRES para financiar el régimen subsidiado.
Además, las EPS administradas por cajas realizaron más de 106 millones de atenciones en salud, equivalentes a cerca del 44,5 % del total nacional, mientras sus IPS atendieron aproximadamente 12,7 millones de personas en 22 departamentos.

Los servicios sociales también muestran recuperación sostenida. Actividades recreativas alcanzaron promedios cercanos a 2,05 millones de usos mensuales, superando niveles observados antes de la pandemia, mientras programas dirigidos a niñez beneficiaron a cientos de miles de hogares mediante atención temprana, jornadas escolares y entrega de útiles educativos.
En un escenario donde el empleo formal enfrenta dificultades y la presión sobre programas sociales aumenta, las cajas de compensación parecen estar ocupando un papel cada vez más amplio dentro del sistema de bienestar colombiano.
