El país está en vilo con el incremento en el salario mínimo, pues ya se sabe que la definición del alza para 2026 no tendrá otro camino que la decisión unilateral del gobierno, por decreto.
La controversia por el incremento está a la orden del día. Por un lado, se argumenta que si el salario mínimo sube en dos dígitos, como lo ha planteado el gobierno, la economía estará mejor, porque habrá mayor consumo.
Por el otro está el criterio del lado del cual se ponen muchos de los centros de pensamiento y los técnicos: el salario mínimo solo lo ganan pocos que son formales; el alza se volvió un tema político y populista, y los efectos en la economía son de más pobreza, porque las indexaciones que hay ligadas a ese incremento harán que la cifra que se defina se esfume en mayores costos. En otras palabras, el aumento no mejora realmente la condición de los trabajadores.
En medio de esa polémica, el Instituto de Ciencias Políticas-ICP, divulgó un estudio, según el cual, “el aumento del salario mínimo no está mejorando los ingresos de los colombianos”.
Para los investigadores del instituto, “la discusión anual ignora las barreras que impiden a los trabajadores ganar más que el mínimo”.

Está desenfocado
Es más, para el ICP el debate público anual sobre el aumento del salario mínimo está desenfocado. Nos concentramos en definir el piso legal de la remuneración, pero ignoramos el problema estructural: en Colombia, el salario mínimo se ha convertido en el techo aspiracional para la mayoría de los trabajadores.
Se enfoca en riesgos inmediatos
En el análisis del instituto se afirma que la discusión tradicional se centra en los riesgos inmediatos.
Así las cosas, por el lado de los empleadores se habla de aumento excesivo, desconectado de la productividad, lo que puede llevar a que se reduzca la generación de empleo formal, debido a que se aumentan las barreras de entrada al mercado laboral.
Pero, para los investigadores del Instituto, tampoco es adecuado “quedarnos en este argumento, pues sería insuficiente”.
Lo que hay que hacer, a juicio de lo expresado en el estudio, es atacar el problema de manera estructural. Esto implica visualizar, a juicio de los voceros del ICP, “que la economía colombiana está asfixiada por la incertidumbre, la burocracia y la inseguridad. Por lo tanto, ha perdido la capacidad de generar salarios medios altos”.
Muy cerca al salario medio
Para los voceros del instituto, el gran problema, que, por demás, ya han evidenciado otros estudios, es que “el salario mínimo representa el 92,31 % del salario mediano”.
La escalera de ascensos está rota
Los investigadores describen que “el salario mediano es aquel que divide a los trabajadores en dos mitades iguales: la mitad gana más y la mitad menos. Esto implica que, en el país, la mitad de los trabajadores formales percibe ingresos cercanos al mínimo o inferiores, lo que revela que la escalera de ascenso salarial está rota”.









