El presidente Gustavo Petro anunció en la noche de este lunes, 29 de diciembre, que el nuevo salario mínimo que regirá en el país para 2026 será de $1′746.782 pesos.
Con esta modificación, diversos aspectos en el país sufren cambios, pero uno de los que genera mayor impacto son los topes que afectarán a las viviendas VIS y VIP.

Estos modelos de vivienda son adquiridos por miles de colombianos cada año. Según destaca Blu Radio estos son los valores para el año 2026.

La Vivienda de Interés Prioritario (VIP) es uno de los tipos de vivienda más solicitados en el país. Actualmente, el límite es de 90 SMMLV, lo que equivale a $157.581.450.
Por su parte, la Vivienda de Interés Social de tipo general tienen, según las leyes del país, un límite de 135 SMMLV, lo que se traduce, con el nuevo salario, en $236.372.175.
En cuanto a la Vivienda de Interés Social (VIS) en las principales ciudades del país, los programas se desarrollan impactando a miles de personas. Con el nuevo salario mínimo, el límite será de 150 SMMLV, lo que se traduce en $262.635.750.
Cada una de las personas que esté en el proceso de comprar una vivienda deberá consultar los valores que deberá pagar y las condiciones con las que contará tras la divulgación del nuevo salario.

Nuevas medidas regulatorias que rigen desde el presente año
Desde hace algún tiempo, las viviendas VIS y VIP cuentan con una serie de medidas regulatorias que deben ser implementadas por las constructoras del país y exigidas por los usuarios finales de las mismas.

La principal modificación es que ahora se requiere el cumplimiento obligatorio de los porcentajes de ahorro de energía y agua en los proyectos de vivienda VIS y VIP, los cuales anteriormente eran solo opcionales. Además, se ha incrementado la exigencia en cuanto a los porcentajes de ahorro de energía y agua.
“Es un reto muy grande para las constructoras poder mantener los proyectos dentro de los parámetros de los proyectos VIS y VIP, con medidas adicionales obligatorias que podrían afectar los costos directos. El reto en este caso para los constructores es lograr evaluar desde la etapa de diseño medidas pasivas y activas que no representen costos gravosos, pero que tengan alta eficiencia en el ahorro de energía y agua”, destacó Esteban García Jimeno, Senior Counsel en Holland & Knight.
