¿Cómo está cambiando la IA la forma de operar y tomar decisiones en Colsubsidio?
Ana Tobar (A.T.): La inteligencia artificial está cambiando la velocidad y la calidad con la que las organizaciones analizan información y actúan frente a sus desafíos. En Colsubsidio nos ha permitido pasar de procesos apoyados en análisis manuales y fragmentados a modelos que identifican patrones, anticipan necesidades y facilitan respuestas más oportunas. Así, la empresa gana agilidad y los equipos pueden enfocar su tiempo en actividades donde generan mayor valor.

Lo más importante es que la IA no está reemplazando el criterio humano. La utilizamos como una herramienta que amplía nuestra capacidad para actuar con mayor precisión y diseñar servicios más pertinentes. Por eso hemos apostado por combinar tecnología, datos y talento para responder a necesidades reales de los trabajadores, sus familias y las empresas.
Los resultados demuestran que este camino está generando valor. Colsubsidio ocupó recientemente el puesto número 6 en el Ranking de Innovación Empresarial de la ANDI y completa tres años consecutivos entre las diez organizaciones más innovadoras de Colombia. Además, somos finalistas de los Gartner Eye on Innovation Awards 2026, cuyos ganadores se darán a conocer en las próximas semanas. Nuestra participación en las categorías de Salud y Ciencias de la Vida y Empresas Medianas destaca la capacidad de Colsubsidio para convertir la tecnología en una herramienta que contribuye a transformar realidades.
Estos reconocimientos reflejan que la innovación se ha convertido en una capacidad transversal de la organización. Solo en el último año desarrollamos 229 proyectos de innovación con la participación de 637 trabajadores, confirmando que innovar hace parte de nuestra forma de generar impacto positivo para el país.
¿Qué resultados concretos ha generado la IA para los afiliados y para el negocio?
A.T: Los resultados se reflejan tanto en eficiencia operativa como en impacto para las personas. Uno de los casos más relevantes es la auditoría de facturación de medicamentos apoyada por inteligencia artificial, que permitió disponibilizar más de 83.285 millones de pesos. Esto significa contar con más recursos para seguir fortaleciendo servicios y beneficios dirigidos a quienes confían en nosotros.
Pero el impacto va más allá de la eficiencia financiera. También hemos transformado procesos de talento humano. Gracias a la IA pasamos de revisar manualmente cerca del 4 % de las hojas de vida recibidas a evaluar el 100 % de las postulaciones mediante esta tecnología, ampliando las oportunidades para quienes buscan empleo y haciendo el proceso más ágil y equitativo.
Además, hemos desarrollado iniciativas como SabidurIA, que combina inteligencia artificial, analítica predictiva y modelos de datos para fortalecer la gestión en salud, anticipar riesgos y facilitar intervenciones más oportunas. Este enfoque demuestra que la IA genera valor cuando se integra con el conocimiento y la experiencia de los equipos, contribuyendo tanto a la eficiencia operativa como al impacto social.
Hoy contamos con más de 230 agentes de inteligencia artificial en cerca de 20 áreas de la empresa, con una adopción cercana al 89 % entre los trabajadores habilitados, lo que refleja una integración real de esta tecnología en el trabajo diario.
Estos resultados muestran que el verdadero valor de la inteligencia artificial no está únicamente en automatizar tareas, sino en optimizar recursos, fortalecer la capacidad de respuesta y mejorar la experiencia de los afiliados.

¿Cuál ha sido el principal reto para lograr una adopción masiva de estas herramientas?
A.T: El principal reto no ha sido tecnológico, sino cultural. Implementar herramientas es relativamente sencillo; lograr que las personas confíen en ellas, las incorporen a su trabajo diario y descubran nuevas formas de generar valor es mucho más desafiante.
Por eso hemos entendido que la adopción de inteligencia artificial requiere liderazgo, aprendizaje continuo y gestión del cambio. La clave no está en que las personas utilicen una herramienta porque existe, sino en que comprendan cómo puede ayudarles a trabajar mejor y generar mejores resultados para los afiliados.
Nuestra experiencia demuestra que la transformación ocurre cuando la tecnología se integra con una cultura que promueve la curiosidad, la experimentación y el aprendizaje permanente. La principal barrera para la IA no es la tecnología; es la confianza. Cuando las personas entienden cómo una herramienta mejora su trabajo, la adopción se convierte en una oportunidad.
¿Cómo está cambiando la IA el perfil del talento que necesita Colsubsidio?
A.T: La inteligencia artificial está haciendo que las habilidades humanas sean más importantes que nunca. Seguimos necesitando conocimientos técnicos, pero cada vez cobran mayor relevancia capacidades como el pensamiento crítico, la resolución de problemas, el análisis de información, la adaptabilidad y el aprendizaje continuo.
En Colsubsidio buscamos personas capaces de trabajar junto con la tecnología, aprovechar sus capacidades y transformarlas en soluciones tangibles para las personas. Más que especialistas en herramientas, necesitamos talento que combine criterio, curiosidad, conocimiento del negocio y capacidad de innovación.
En ese contexto, hablamos de líderes aumentados: profesionales que integran tecnología y humanidad para fortalecer el desempeño de sus equipos y tomar mejores decisiones en entornos cada vez más complejos.

¿Dónde están los límites del uso de IA en sectores tan sensibles como la salud y el bienestar?
A.T: En sectores como la salud y el bienestar, la inteligencia artificial debe actuar como una herramienta de apoyo y nunca como un sustituto del criterio profesional. Existen decisiones que requieren evaluación humana, contexto, responsabilidad y una comprensión integral de cada situación que ninguna tecnología puede reemplazar por completo.
Por eso consideramos fundamentales aspectos como la ética, la transparencia, la calidad de los datos y la protección de la privacidad. La innovación debe avanzar de manera responsable, garantizando que las decisiones apoyadas por la tecnología sean confiables, explicables y estén orientadas a la calidad de vida de las personas.
Nuestro principio es simple: la tecnología debe ampliar la capacidad de servir mejor a las personas, nunca sustituir la dimensión humana que caracteriza servicios tan sensibles como los mencionados anteriormente.
En Colsubsidio esto se traduce en un modelo de gobierno de datos y de IA que asegura calidad, trazabilidad y protección de la información sensible de nuestros afiliados.
Desde Colsubsidio, ¿qué creen que debe hacer Colombia para pasar de adoptar IA a generar capacidades propias y valor con esta tecnología?
A.T: Colombia tiene una gran oportunidad si logra enfocar la inteligencia artificial en la solución de sus propios desafíos y al servicio de las personas. La ventaja competitiva no estará en quién acceda primero a una herramienta, sino en quién sea capaz de aplicar la tecnología para transformar sectores como salud, educación, empleo, vivienda y productividad.
Para lograrlo necesitamos avanzar en tres frentes: fortalecer el talento digital, consolidar marcos de gobierno de datos que generen confianza y promover una mayor articulación entre empresas, academia y Estado. Esa combinación permitirá desarrollar capacidades propias y construir soluciones con impacto para el país.

Creemos que Colombia tiene una oportunidad diferencial: utilizar la inteligencia artificial no solo para ser más competitiva, sino también para generar oportunidades que contribuyan al cierre de brechas sociales. Ahí es donde esta tecnología puede generar uno de sus mayores aportes al desarrollo del país.
