Dear Killer Nannies: Criado por sicarios es la nueva serie dramática exclusiva inspirada en la niñez y la adolescencia de Juan Pablo Escobar, hijo del narcoterrorista colombiano Pablo Escobar Gaviria.

Con un destacado elenco que incluye a John Leguizamo como Pablo Escobar Gaviria, la nueva producción narra desde la perspectiva del hijo de Escobar en su infancia la relación que tenía con su padre, su entorno y con los sicarios contratados para protegerlo, convertidos a su vez en sus improvisados “niñeros”.
La serie cuenta con un elenco bastante nutrido: Janer Villareal (Juan Pablo adolescente), Miguel Tamayo (Juan Pablo niño), Miguel Ángel García (Juan Pablo niño), Laura Rodríguez (Victoria Henao), Juanita Molina (Angie), Julián Zuluaga (Rodri), Rafael Zea (El Dorado), Danharry Colorado (Tina), Julián Bustamante (Yerry), Julián Díaz (Lagaña), Melanie Dell’ Olmo (Andrea Ochoa), con la participación especial de Andrés Delgado (Kiss), Carmen Electra (Margaret) y John Leguizamo como Pablo Escobar Gaviria.

Debido al estreno de esta serie, dos de sus actores (Janer Villareal y Juanita Molina) conversaron con SEMANA acerca de sus papeles y dejaron ver una gran variedad de detalles de lo que fue formar parte de este elenco.
Una de las cosas que llamó la atención de esta conversación fue la confesión por parte de Juanita Molina acerca de la que fue la escena más compleja de hacer para ella.
“Para mí hay una escena que fue durísima, que es como en un cementerio y es en el cuarto capítulo cuando matan al que es mi novio en la serie”, respondió Juanita.
Entrando más en detalle, la actriz explicó: “Es una escena que grabamos en un cementerio que es muy famoso, porque fue, pues, porque allá está la mitad de los sicarios de Medellín”.
Juanita mencionó que esta escena fue muy traída desde la realidad y, además, afirmó que la realizó con todo lo necesario desde lo emocional.
De igual forma, la actriz describió un poco cómo fue realizar este momento: “Era una escena en donde mi personaje, con todo el duelo, tenía una energía muy sexual porque estaba el cadáver de él ahí; ella se le sienta ahí casi que con una energía muy sexual, como que le suplica que se despierte. Entonces era una escena de dos sensaciones muy contradictorias, duelo y erotismo”, afirmó.

Por último, Juanita aseguró que al hacer esta escena ella se cargó mucho emocionalmente y fue algo complejo soltar para estar bien nuevamente.
“Toda la energía del lugar aportó demasiado también […] Todo el día llorando y llorando […] Esa fue una escena que días después yo seguía recuperándome energéticamente de lo que fue eso, porque creo que sí hubo una energía muy particular ese día de grabación”, concluyó.
