La partida de Piero de Benedictis a los 81 años conmueve a la escena musical de América Latina. En Colombia, el impacto de su fallecimiento cobra una importancia particular.

Más allá de ser el autor e intérprete de himnos intergeneracionales como Mi viejo, Para el pueblo lo que es del pueblo y Soy pan, soy paz, soy más, el cantautor italoargentino tejió durante décadas una relación estrecha con el territorio colombiano, donde compartió desde proyectos de memoria histórica hasta la obtención de su propia ciudadanía.
Nacido en Gallipoli (Italia) en 1945 y criado en Argentina desde los seis años, Piero adoptó también a Colombia como su hogar. Sin embargo, el trámite para formalizar su nacionalidad estuvo cruzado por episodios decisivos del país.
Según relató el propio artista en entrevistas a medios de comunicación, la entrega oficial de su ciudadanía estaba programada inicialmente para el 2 de diciembre de 1993, en una ceremonia que lideraría el entonces presidente César Gaviria Trujillo.
No obstante, la agenda presidencial cambió de forma intempestiva tras el operativo en Medellín en el que murió el capo del narcotráfico Pablo Escobar.
El proceso se postergó mientras el artista continuaba con sus giras internacionales. Finalmente, la nacionalización por adopción se formalizó unos años más tarde, durante el mandato de Ernesto Samper Pizano.
El vínculo del artista con Colombia trascendió el ámbito comercial y de los grandes escenarios. En 2013, Piero ejerció como director musical del proyecto Monumento Sonoro por la Memoria, una iniciativa respaldada por el Centro Nacional de Memoria Histórica.
En el marco de esta labor, recorrió territorios fuertemente golpeados por la violencia y el conflicto armado, como San Carlos y la región del Urabá, en Antioquia, Jambaló, en el Cauca, y Puerto Rico, en el Meta.
Allí, el cantautor lideró talleres con niños, jóvenes y comunidades víctimas del conflicto armado, orientando la creación colectiva de canciones basadas en el recuerdo, la resiliencia y las aspiraciones de paz de las regiones.
En una de sus últimas conversaciones con el diario El Heraldo, realizada en junio de 2025 durante la conmemoración de sus 60 años de carrera musical, el cantautor habló del país: “Colombia se acomodó en el podio de mi corazón y se quedó ahí”
Canciones con un fuerte contenido crítico, como Para el pueblo lo que es del pueblo, habían provocado la censura del régimen argentino, lo que lo llevó incluso a explorar producciones infantiles de tono alegórico, como Sinfonía inconclusa en la mar, para mantener su labor creativa.
