La reconocida presentadora colombiana Cristina Hurtado, actual figura de programas de entretenimiento como A otro nivel, compartió recientemente detalles inéditos sobre su adolescencia. A través de un relato personal difundido en sus plataformas digitales, Hurtado reveló que fue retirada del sistema educativo formal a los 15 años tras confirmarse su primer embarazo, un hecho que pone de manifiesto las barreras que enfrentan las jóvenes gestantes en el país.

El desafío de la desescolarización temprana
Hurtado, quien hoy es una de las figuras más consolidadas de la televisión nacional, recordó que cursaba décimo grado de bachillerato cuando su vida cambió drásticamente. Al enterarse de su estado de gestación, la institución educativa donde estudiaba decidió que no podía continuar asistiendo a clases presenciales.
“Estaba en décimo grado y me expulsaron del colegio por estar embarazada”, afirmó la presentadora. Según su testimonio, la falta de acompañamiento institucional no fue el único obstáculo; la presión académica y la ausencia de una ruta de apoyo dificultaron su permanencia en el sistema. Este episodio, lejos de ser un caso aislado, refleja una problemática estructural relacionada con el derecho a la educación de las adolescentes embarazadas en Colombia.
Pobreza y resiliencia: los días antes de la fama
El relato de la antioqueña no se limitó a su salida del colegio, sino que profundizó en las precarias condiciones económicas que enfrentaba su núcleo familiar en aquel entonces. La llegada de su primer hijo, Daniel, ocurrió en un contexto de vulnerabilidad donde las necesidades básicas no siempre estaban cubiertas.
“En muchas oportunidades no teníamos qué comer”, relató, explicando que debían recurrir a la solidaridad de los vecinos para obtener alimentos básicos como arroz o aguapanela. La presentadora recordó las dificultades para asistir a sus controles prenatales, llegando incluso a tener que subir por la puerta trasera de los buses de servicio público por falta de dinero para el pasaje.
Ante la imposibilidad de comprar ropa de maternidad, fue una joven vecina quien le prestó las prendas necesarias para completar su periodo de gestación.

