El actor estadounidense Brad Pitt regresa a las salas de cine con El corazón de la bestia, una producción de acción y drama que explora la relación entre un exmilitar y su perro de combate tras sobrevivir a un accidente aéreo.

La cinta marca el reencuentro del intérprete con el cineasta David Ayer, con quien ya había trabajado en el largometraje bélico Corazones de acero (Fury, 2014).
La distribución oficial confirmó que la película se estrenará en las salas de cine de Colombia el 24 de septiembre de 2026, un día antes de su debut en las pantallas de Estados Unidos, programado para el 25 de septiembre. El filme tiene una duración total de 101 minutos.
La trama de la cinta gira en torno a James Belmont, un oficial retirado de las Fuerzas Especiales (interpretado por Brad Pitt) que queda varado en la naturaleza salvaje de Alaska junto a Odin, su perro de combate.
Tras sufrir un accidente aéreo, ambos deben emprender un viaje por la supervivencia enfrentando temperaturas bajo cero, terreno accidentado y la fauna silvestre del lugar.
Desde la producción se ha aclarado que la historia no está basada en hechos reales ni adapta la vida de un animal en específico, sino que se trata de un guion de ficción escrito por Cameron Alexander.
No obstante, el libreto toma como referencia el trabajo real de las unidades caninas en el ámbito militar y la impronta emocional que se genera entre los guías y los animales de servicio.
Aunque en la pantalla el perro Odin es presentado como un solo personaje, la producción recurrió a cuatro ejemplares de pastor alemán para completar las secuencias de acción y emotividad del rodaje.
El perro principal fue Uber, un animal que antes de ingresar al cine trabajó con un rescatista de montaña en labores de búsqueda.

Según declaraciones del director David Ayer publicadas por la revista GQ, los otros tres caninos que participaron en la filmación (Seeka, Ryker y Hondo) son descendientes de Uber, provenientes de un criadero en Nueva Zelanda especializado en suministrar animales a equipos tácticos y de emergencia.
El entrenamiento estuvo a cargo de Andrew Simpson, quien preparó a los ejemplares durante un periodo de 12 semanas.

En entrevista para el podcast Jake’s Takes, Brad Pitt se refirió al proceso de rodaje junto a Uber y destacó el vínculo que desarrollaron durante las jornadas de trabajo, catalogando la interacción con el animal como un eje clave para la construcción de su personaje.
A pesar de que la historia está ambientada en los paisajes helados de Alaska, la filmación se llevó a cabo en los Alpes del Sur de Nueva Zelanda.
Las locaciones naturales exigieron un despliegue técnico complejo debido a las condiciones meteorológicas del sector, marcadas por lluvias constantes, barro y terreno de alta montaña.
