La modelo y creadora de contenido Gabriela Isler volvió a ser centro de atención mediática tras compartir detalles sobre las dificultades personales, familiares y sociales que atravesó durante y después de su relación con el actor colombiano Mauro Urquijo.

En sus declaraciones, Isler reflexionó sobre el impacto de ese proceso en su vida y abogó por mayores oportunidades para la comunidad trans.
En una reciente entrevista con Planeta Beta, Isler recordó los retos que enfrentó al iniciar su proceso de cambio de género y cómo este coincidió con su etapa de vida junto a Urquijo.
De acuerdo con su testimonio, las tensiones no solo se dieron en el plano de pareja, sino también en el entorno familiar del actor, señalando de manera directa a la madre de Urquijo por presuntos actos de discriminación y rechazo hacia su persona.
“Mi suegra, la mamá de Mauro Urquijo, estuvo humillándome, discriminándome. No le guardo rencor, nunca me quiso, sufrí demasiado”, afirmó la modelo al rememorar los momentos de mayor vulnerabilidad durante su matrimonio.

Según relató, el proceso de transformación física y emocional lo vivió de manera independiente y con recursos propios.
Isler detalló que debió reunir sus propios medios económicos para acceder a intervenciones quirúrgicas sin contar con un esquema de acompañamiento cercano: “Me operé, reuní mi platica y me operé, me fui sola y me operé”, expresó.
La relación entre Gabriela Isler y Mauro Urquijo, iniciada hace algunos años, estuvo constantemente bajo el foco de los medios de comunicación y las redes sociales en Colombia.
Sin embargo, tras la ruptura definitiva, la creadora de contenido ha tenido que afrontar un periodo de reestructuración personal e inseguridades derivadas del cambio de entorno.
Isler confesó que, tras culminar sus procedimientos y quedar expuesta a una nueva realidad social, experimentó temores sobre cómo desenvolverse en el día a día. “Yo decía: Dios mío, ¿y ahora cómo salgo a la esquina?”, sostuvo al recordar la incertidumbre sobre la aceptación social a la que se enfrentaba en sus espacios cotidianos.
Más allá de sus vivencias personales, la expareja de Mauro Urquijo aprovechó el espacio de visibilidad para abordar una problemática estructural que afecta a las mujeres trans en el país, como el acceso al mercado de trabajo formal.

Isler cuestionó los sesgos de contratación y la falta de aperturas corporativas, señalando que muchas mujeres de la comunidad se ven empujadas al trabajo nocturno o informal debido a la falta de alternativas. “En los trabajos formales no las dejan ingresar a trabajar”, enfatizó.
Asimismo, hizo un llamado público a reconocer la capacidad profesional y el valor individual de esta población: “Las mujeres trans son capaces, son muy bellas. Yo quiero que sientan que ellas valen lo que ellas son, una mujer profesional”, concluyó.
