El reconocido cantante de vallenato, Silvestre Dangond, compartió detalles inéditos sobre su evolución espiritual y personal tras concluir las grabaciones de la bionovela sobre el juglar vallenato Leandro Díaz.
En una reciente entrevista concedida al podcast “El poder de la música”, conducido por el presentador Humberto ‘El Gato’ Rodríguez, el urumitero explicó cómo la interpretación del maestro ciego fue el catalizador de un profundo cambio interno que lo llevó a experimentar con sustancias ancestrales como la psilocibina y la ayahuasca.

La conexión mística con Leandro Díaz
Para Dangond, darle vida a Leandro Díaz en la producción del Canal RCN (2022) no fue un trabajo actoral convencional. Según el artista, la historia del juglar, quien nació ciego y desarrolló una sensibilidad poética excepcional para describir un mundo que no veía, resonó directamente con su propia biografía.
“Sentía que me encontraba mucho con Leandro en acciones, en circunstancias de la vida de él, muy parecidas a la mía: rechazos, cosas... Yo decía: ‘parece que no estuviera actuando la vida de Leandro, sino la vida de Silvestre’”, afirmó el cantante durante el podcast.

Dangond destacó que el proceso de estudio del personaje lo llevó a entender la “activación de los sentidos” que poseía el maestro. Según su relato, interpretar a un hombre que vibraba con la naturaleza de forma permanente despertó en él una curiosidad por la frecuencia y la energía que antes le era ajena.
El tránsito por la psilocibina y su experiencia con la ayahuasca

Tras finalizar el proyecto televisivo y tomarse un receso profesional, el intérprete de ‘Las locuras mías’ inició una búsqueda que lo llevó primero a la psilocibina (compuesto presente en ciertos hongos alucinógenos). Dangond describió este primer acercamiento como un momento de corrección: “La misma psilocibina me acoge y me ubica, me regaña y me dice: ‘esto no es para jugar’”.
Sin embargo, el punto de inflexión definitivo ocurrió con la ayahuasca, una bebida sagrada amazónica conocida por sus potentes efectos psicoactivos derivados del DMT, un potente compuesto psicoactivo que induce estados alterados de conciencia. El artista fue enfático al señalar que esta experiencia redefinió su autopercepción y su pasado.
“Después llegué a la mamá de todas, que es la ayahuasca. Ahí sí me cambió todo, absolutamente todo. Entendí mi proceso, entendí mi lado oscuro, entendí mi drogadicción, mi mal comportamiento... entendí todo lo malo y todo lo bueno”, relató conmovido.
Un balance entre la fe y la introspección
Visiblemente afectado por la emoción, Dangond aclaró que este proceso no lo ha alejado de sus creencias fundamentales, sino que ha reforzado su gratitud hacia la divinidad. El cantante asocia su proceso de sanación con una preparación espiritual para su etapa actual de vida, describiendo sus lágrimas como un acto de agradecimiento a Dios por permitirle ver su realidad sin filtros.
Este testimonio se suma a una tendencia creciente de figuras públicas que buscan en las medicinas ancestrales alternativas para el manejo de adicciones y el crecimiento personal, un fenómeno que, aunque cuenta con defensores en el ámbito del bienestar, sigue siendo objeto de debate en la comunidad médica y científica por los riesgos asociados a los estados alterados de conciencia sin la supervisión medica adecuada.
