Carolina Trujillo, famosa actriz de la televisión colombiana, conquistó al público con su talento y trabajo en los medios durante muchos años. La también vestuarista hizo cine y teatro, formando parte de producciones como La casa de las Dos Palmas, Eternamente Manuela, Loca pasión, Dulce ave negra, El inútil y Hasta que la plata nos separe.
Su pasión la llevó a crear el museo-bar cultural Barcarola, el cual está ubicado en el centro de Bogotá, específicamente en La Macarena. La artista lo creó con su propio talento y dedicación, y lo sostuvo por más de 20 años, desarrollando todo tipo de ideas para conquistar a un público diverso.
Sin embargo, recientemente Carolina Trujillo fue entrevistada por La Red, donde reveló la crisis económica que atraviesa desde hace varios años. La celebridad contó que su proyecto, donde exhibe más de 100 figuras en miniatura hechas en porcelana, nació como una pasión por el arte, la moda y la historia, con el objetivo de plasmar un relato de los trajes que estuvieron en distintas etapas del mundo.

Lo complicado llegó después de la pandemia de la covid-19, que paralizó su trabajo y desarrollo, por lo que se atrasó con los arriendos y los gastos que venían de la mano de esta idea.
“Desde la pandemia, que se paralizó todo. Me empecé a colgar con los arriendos”, dijo ante cámaras.
Al referirse a la deuda que tenía, la artista explicó que no pagaba nada, por lo que los dueños del local estaban enojados e incómodos con lo que pasaba desde hace mucho tiempo. “Ahora lo voy a abrir por un mes como exposición, y si no, guardo todo. No pago nada; deben estar iracundos. No me he escondido, aquí estoy”, afirmó.

Aunque su trabajo le sirvió para comprar algunos apartamentos y recibir ingresos de ello, la colombiana comentó que tuvo que vender uno para pagar parte de esta deuda. Por el momento, vive únicamente de uno de los arriendos, y se desligó de la EPS, que era pagada por terceros.
“Vivo de la renta de un apartamento y no más. La asociación paga la EPS. Llevo 30 años escribiendo cartas y ni siquiera me contestan. Quiero que prevalezca, ¿para qué lo hice? Me sirvió para leer y leer, y enterarme de un montón de cosas que quería compartir… Ya me aburrí, estoy cansada, ya no me importa desbaratar todo y guardarlo”, dijo, bastante desmotivada y agotada.
Carolina Trujillo enfatizó que había trabajado siempre para llegar a esta edad con una realidad distinta, pero las cosas cambiaron y ya no le importaba lo que pasara.
“No quiero saber de nada, no más. Trabajé toda la vida para no estar así, pero así fue y entonces ya no me importa… ya dejar así”, concluyó.
El formato de Caracol contó que la deuda asciende a casi 80 millones de pesos, por lo que se creó un fondo de recolección en redes sociales, con el fin de ayudarla a salvar Barcarola.
