En redes sociales circula una historia que inunda de nostalgia y tristeza a más de uno. Se trata de una influencer, originaria de Brasil, que fue diagnosticada con cáncer desde el año pasado y murió a los pocos días de haberse casado.
Desde el primer momento, Morganna Bezerra da Silva de Palmas luchó incansablemente contra la enfermedad, sin perder las esperanzas, pero el pasado 30 de marzo falleció.
Según el diario Daily Mail, en aquel entonces, cuando la joven de 27 años, supo de su diagnóstico, hizo un listado de 20 cosas que quería hacer antes de morir, el cual compartió en su cuenta de Instagram, entre las que se destacó el caminar hacia el altar con el amor de su vida.

Pues bien, ese deseo pudo cumplirse. La ‘influenciadora’ pudo casarse con su novio Willy Augusto. Incluso, en las redes sociales dejaron como evidencia de lo que fue uno de sus grandes deseos.
Dentro de los deseos de Morganna estaba casarse con la compañía de 150 amigos y familiares, además de una recepción en uno de los salones de baile más conocidos de Palmas y un buffet de comida japonesa, organizado por la pareja. Sin embargo, según detalló el diario citado anteriormente, la joven se encontraba muy débil de salud en la etapa de la enfermedad en la que se encontraba, lo que le evitó hablar y unirse a las celebraciones durante largos períodos.
De hecho, después de su boda, la influencer volvió al Hospital General de Palmas (HGP) donde se encontraba recluida para seguir recibiendo su tratamiento intensivo. Días después de haber anunciado lo que sería el inicio de un nuevo tratamiento y acudir al apoyo económico de sus miles de seguidores en Instagram, la joven falleció, dejando tres hijos.
“Informo a todos los amados y queridos seguidores que nuestra guerrera luchó hasta el último minuto. Nadie era más fuerte que ella. Estamos de luto. Les agradecemos de corazón por todo el inmenso apoyo que mostraron”, fue el comunicado que emitieron los familiares de la joven para informar de su partida.
Murió Hilda Siverio, la mujer a quien el cáncer no le arrebató la alegría
La influencer española Hilda Siverio se convirtió en otro símbolo de la lucha contra el cáncer de mama; una enfermedad que, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), es el tipo de cáncer más frecuente. Solamente en 2020 se registraron 2,2 millones casos y cerca de 685,000 mujeres fallecieron como consecuencia del mismo.
Una batalla hasta el final fue la que emprendió Siverio, residente en Tenerife, desde el momento en que le diagnosticaron ese padecimiento. Junto a su hija y otros allegados, se unieron cientos de internautas que (durante meses) estuvieron pendientes sobre su estado de salud y le expresaron admiración por la valentía y sonrisa con que encaró la enfermedad. Este jueves se confirmó su deceso a los 52 años.
Hasta el final, sus mensajes de positividad en redes sociales contagiaron a quienes conocieron su historia, pues la sonrisa no faltaba en sus videos. De hecho, en una de sus últimas publicaciones, con fecha del 2 de febrero, se le vio con un antifaz y peluca azul. El mensaje que acompañó las fotos decía: “Y que la vida sea un regalo cada día para mí. Aquí está mi regalo, un poquito más, pero sin dolor”.

A finales del mes pasado agradeció a todos sus seguidores por el apoyo de siempre; aunque no en una despedida definitiva, pues ella misma decía que cada día era un milagro, “el milagro de estar aquí”. Siverio resaltaba que la ilusión por vivir no se la arrebataba nadie ni las adversidades del camino y, por ello, en sus videos reflejaba que la vida era un regalo.
La noticia fue confirmada tanto en la red que estaba a su nombre como en la de una de sus hijas, Valeria González, quien hacía algunas veces actualizaciones sobre el estado de salud de Hilda. En su más reciente mensaje agradeció por el tiempo que ella estuvo en el plano terrenal, pero también cuestionó al tiempo por la duplicidad con la que se presenta.

Al amor, “gracias por dejarme verte en cada sonrisa suya, en los buenos días, en sus broncas cuando no recogía mi cuarto, en sus ganas de luchar (...). Querido tiempo: eres un hipócrita, alargaste su dolor, dejando así que se quedara más tiempo a nuestro lado”, anotó.
“No pensaste en ella, pensaste en nosotros (...). Sería hipócrita de mi parte, no decirte que te agradezco cada segundo que me diste con ella porque, por más pequeño que sea un milisegundo, fue a su lado”, agregó.
