El testimonio de Luly Bossa volvió a conmover a sus seguidores en las redes sociales, pues decidió recordar los últimos momentos de vida de su hijo Ángelo. En una conversación reciente en el pódcast Sin tapujos, del programa Bravíssimo, la actriz compartió recuerdos íntimos que han generado un fuerte dolor en su comiunidad digital.
Ángelo Bossa falleció el 9 de marzo de 2024 a los 22 años, tras enfrentar desde su infancia la distrofia muscular de Duchenne, una enfermedad degenerativa que marcó profundamente su vida y la de su familia. Desde entonces, su madre ha hablado abiertamente sobre el duelo, pero en esta ocasión reveló detalles que permiten dimensionar la serenidad con la que el joven asumía su realidad.

Uno de los aspectos que más llamó la atención fue la naturalidad con la que Ángelo abordaba conversaciones difíciles. Según relató la actriz, su hijo no evitaba el tema de la muerte, sino que lo enfrentaba con claridad, incluso preguntando sobre decisiones relacionadas con su despedida.
Sin embargo, el momento más impactante del relato llegó al recordar el día de su fallecimiento. Bossa explicó que todo transcurría dentro de la rutina habitual en casa, sin señales evidentes de que se tratara de un desenlace inminente. Ángelo estaba acompañado por la enfermera que lo cuidaba, y en medio de esa cotidianidad se produjo un breve intercambio que terminaría siendo definitivo.

“Ella se está peinando, lo voltea a ver y él le dice: ‘ya vengo, ya vengo’. Y se fue”, relató la actriz, reconstruyendo la escena.
Esa frase se convirtió en el último mensaje de su hijo antes de morir. Según contó, minutos después de ese momento, hacia las cinco de la tarde de ese miércoles, se produjo su partida. El testimonio ha sido ampliamente compartido, generando múltiples interpretaciones entre quienes han seguido su historia.

Para muchos usuarios en redes sociales, esas palabras reflejan una despedida implícita, una forma tranquila de cerrar un ciclo. Otros han destacado la fortaleza emocional tanto de Ángelo como de su madre, quien ha decidido compartir este tipo de recuerdos con una honestidad poco común.
En su momento, Luly Bossa hizo público que no contaba con un seguro funerario, por lo que atravesaba una situación económica compleja mientras intentaba darle una despedida digna a su hijo. Esa confesión generó una ola de solidaridad por parte de figuras del entretenimiento y seguidores que se unieron para apoyarla.

A partir de esa experiencia, la actriz ha encontrado en la palabra una forma de procesar el duelo. Sus intervenciones públicas no solo han servido para mantener vivo el recuerdo de Ángelo, sino también para abrir espacios de conversación sobre la pérdida, un tema que muchas veces se evita.
