La televisión hispanoamericana se encuentra de luto tras confirmarse el fallecimiento del reconocido actor cubano-mexicano Otto Sirgo a los 79 años de edad.

La noticia fue dada a conocer este martes 29 de septiembre de 2026 por las principales instituciones gremiales de la industria actoral en México, las cuales destacaron su amplia contribución al cine, el teatro y los melodramas televisivos durante más de 50 años de carrera profesional.
El deceso fue anunciado inicialmente por la Asociación Nacional de Actores (ANDA) a través de sus canales oficiales. En su comunicado, el gremio expresó:
“La Asociación Nacional de Actores lamenta profundamente el fallecimiento de nuestro compañero Otto Sirgo, miembro de nuestro Sindicato. Nuestras más sinceras condolencias a su familia, amigos y compañeros. Descanse en paz”.
Posteriormente, la Asociación Nacional de Intérpretes (ANDI) se sumó a las condolencias públicas, destacando el alcance internacional de sus producciones:
“Actor mexicano con una amplia trayectoria en teatro, cine y televisión. Alcanzó fama internacional por su participación en los melodramas Lazos de amor, Niña amada mía y Por un beso (...) ¡Te vamos a extrañar mucho, querido amigo!”.
Respecto a las causas de su muerte, de acuerdo con declaraciones entregadas por su hija, Valerie Sirgo, el intérprete falleció a consecuencia de una falla cardíaca tras haber permanecido varios días ingresado en un centro hospitalario.
Según detalló su familia, el actor presentaba un notorio desgaste físico y solicitó ser trasladado a su casa para pasar sus últimos momentos en compañía de sus allegados.
Otto Sirgo nació el 19 de diciembre de 1946 en La Habana, Cuba, en el seno de una familia de profunda tradición en el espectáculo.
Hijo del actor cubano Otto Sirgo y de la actriz mexicana Magda Haller, además de nieto de la célebre actriz de la época de oro del cine mexicano Conchita Gentil Arcos, Sirgo creció inmerso en el entorno de las artes dramáticas.
Aunque su nacimiento ocurrió en la capital cubana, fue trasladado a México desde temprana edad, país donde fijó su residencia permanente y desarrolló la totalidad de su carrera artística a partir de finales de la década de 1960.
Con un recorrido profesional que superó los 50 años, Sirgo se consolidó como una de las figuras más recurrentes y respetadas en la pantalla chica. Sus primeros pasos en la televisión mexicana se registraron en producciones como Honor y orgullo, La cruz de Marisa Cruces, El amor tiene cara de mujer y La venganza.
Con el paso de los años, su perfil actoral le permitió encabezar o formar parte de producciones de alta sintonía en toda Latinoamérica, entre las que destacan Rosa Salvaje, Lazos de amor, Niña amada mía, Por un beso y Sortilegio.

Además de su labor como intérprete, incursionó con éxito en la dirección de proyectos teatrales y televisivos.
La partida de Sirgo ha generado múltiples reacciones en plataformas digitales y medios del entretenimiento, donde seguidores y colegas de la industria han resaltado su profesionalismo y su huella en la cultura popular hispanohablante.
