Ya se cumplió un año desde que Daneidy Barrera Rojas, más conocida en el mundo de la farándula como Epa Colombia, fue capturada mientras se encontraba en una de sus peluquerías. La noticia tomó por sorpresa a muchos, luego de que la empresaria publicara un video en sus historias de Instagram en el que, entre lágrimas, relató que el CTI de la Fiscalía había llegado al lugar para proceder con su detención.
La captura se produjo tras la condena a cinco años de prisión que le fue impuesta por el delito de instigación a delinquir con fines terroristas, luego de haberse grabado destruyendo una estación de TransMilenio durante las manifestaciones sociales de 2019.
Desde entonces, Barrera Rojas ha permanecido inmersa en un proceso legal que la ha mantenido privada de la libertad y alejada de su familia, especialmente de su hija, Daphne Samara, a quien ha podido ver en contadas ocasiones tras la sentencia que recibió.

Frente a esta situación, su familia ha insistido en que se reconsidere la condena. Sin embargo, el pasado martes 13 de enero se conoció que un juez negó la solicitud de extinción de la pena y la reducción de la condena de cinco años impuesta por la Corte Suprema de Justicia, decisión que volvió a empañar las esperanzas de una pronta salida de prisión.

Karol Samantha, pareja sentimental de la empresaria, manifestó su inconformidad con el fallo judicial, aunque aseguró que no pierden la esperanza de que el proceso tenga un giro positivo en el futuro.
Por su parte, su madre, Martha Rojas, también se pronunció a través de redes sociales, expresando su descontento con la situación que enfrenta su hija y el impacto que esto ha tenido en su rol como madre.

“Qué tanto mal le han hecho a mi hija separándola de su princesa y de la empresa. Qué injusticia tan grande, y no sé por qué tan demorada la tutela que fue puesta el 1 de agosto de 2025”, expresó en sus historias de Instagram.
Posteriormente, agregó: “Esperamos que den una pronta solución y que mi hija pueda recuperar su libertad, porque el tiempo con su princesa no se recupera. La justicia divina tarda, pero llega”.










