En la madrugada del sábado, 3 de enero, el mundo fue sorprendido por el anunciado ataque sobre Venezuela, teniendo como epicentro a Caracas. Desde esa ciudad, varios usuarios en redes sociales divulgaron imágenes de aviones, bombardeos y gente corriendo por las calles, algunas de ellas aun sin confirmar.
En esta operación, Estados Unidos arrestó a Nicolás Maduro, quien fue sacado del país y puesto a disposición de las autoridades. Donald Trump envió un mensaje al respecto en redes sociales, confirmando lo ocurrido en la madrugada.
Esta situación llevó a que se dieran distintas reacciones y comentarios en el panorama público e internacional, donde diferentes figuras dieron sus perspectivas. Muchas personas celebraron esta captura del venezolano, mientras que otros reprocharon el actuar del país americano con respecto a este territorio latino.

Una de las que reaccionó en redes sociales fue Margarita Rosa de Francisco, quien no evitó dejar dos publicaciones relacionadas con lo que se vivía actualmente. La celebridad, que suele dar su opinión sobre el escenario geopolítico, afirmó que lo único que deseaba saber era el pensar de los venezolanos en medio de la noticia.
“La única opinión que me interesa ahora es la de los propios venezolanos”, escribió en un post.
La única opinión que me interesa ahora es la de los propios venezolanos.
— Margarita Rosa (@Margaritarosadf) January 3, 2026
No obstante, la escritora expresó la inquietud que le generaba el impacto emocional que había en los ciudadanos del país vecino, basándose en las palabras y posiciones que abundaban en plataformas digitales.
“¿Y qué hace uno con la felicidad de tanto venezolano?”, indagó, recibiendo comentarios de todo tipo.
¿Y qué hace uno con la felicidad de tanto venezolano?
— Margarita Rosa (@Margaritarosadf) January 4, 2026
Una de las que respondió esta pregunta fue Carolina Sanín, profundizando acerca de las reflexiones que soltó la famosa. La escritora fue clara en que había que considerar los discursos políticos y los pensamientos sociales que giraban en torno a la libertad de la población.
“Es un punto que hay que tener en cuenta, me parece. La vanidad de repetir la ‘soberanía’ contrapuesta con la sensación de liberación de un pueblo. ¿Y qué otra cosa es la liberación, si no la sensación de liberación? (sic)”, escribió.
