Luis Eduardo Arango se convirtió en tendencia en las redes sociales en los últimos días, tras la sorpresiva muerte de Octavio Victoria, el personaje que interpretó en Pa’ seguirte queriendo, una de las producciones más vistas del horario estelar de la televisión colombiana.

El actor, que durante décadas ha participado en algunas de las producciones más importantes de la televisión nacional y se ha ganado el cariño de los televidentes, aprovechó una reciente entrevista con Lo Sé Todo, del Canal 1, para hablar de un aspecto poco conocido de su vida: las dificultades económicas que enfrentó y que, según confesó, lo llevaron a pensar en cambiar por completo de oficio.
Durante la conversación, Arango reconoció que en los primeros años de su carrera no logró organizar sus finanzas y que hoy no cuenta con una pensión, una situación que atribuyó al desconocimiento que tenía cuando inició su carrera artística.
“Mi vida es un despelote. Digamos, hablando financieramente, yo nunca pude, nunca pude. Yo no tengo pensión, por ejemplo. No lo logré, no lo logré porque cuando empecé no tenía ni idea de que eso tenía que ser así. Cuando llegué a tener idea ya era muy tarde, ya no entendía eso. Llegó un momento de crisis financiera en la que tuve que acudir a lo que tenía ahorrado para sobrevivir, porque ha habido crisis financieras muy grandes en mí”, expresó el actor.
La situación llegó a ser tan compleja que contempló vender todas sus pertenencias para comenzar una nueva vida en Medellín trabajando como taxista, una decisión que estuvo muy cerca de concretarse.

“Antes de Flor de Oro (telenovela en la que actuó), yo estaba en una crisis muy grande y ya dije: voy a vender el apartamento que tengo y el carrito que tengo, me compro un taxi y me voy a Medellín a ser taxista. Y lo pensé seriamente y lo iba a hacer. Es más, empecé a vender el apartamento y cuando fui a hacer la escritura de venta del apartamento, que era lo único que tenía, la señora que iba a comprarlo no llegó a la notaría. Entonces yo dije, no lo vendo. Pues no llegó, no se lo vendo. Al día siguiente me llamaron para Flor de Oro”, relató.
Esa llamada marcó un punto de inflexión en su vida. Gracias a ese proyecto pudo recuperar poco a poco su estabilidad económica y continuar desarrollando su carrera en la actuación.
Además, contó que durante ese proceso recibió el respaldo de su familia, cuyo acompañamiento fue fundamental para superar uno de los momentos más difíciles que ha enfrentado fuera de los escenarios.
