Sebastián Villalobos, pionero del gaming en Latinoamérica con más de 15 años en YouTube, se embarca en un nuevo capítulo. Este creador de contenido, con más de 15 millones de seguidores en plataformas digitales, acaba de ser confirmado como uno de los participantes en MasterChef Celebrity 2026. Además, se convirtió en padre hace un año y estrenó, a sus 30 años, el pódcast Para papá, un espacio sobre paternidad, junto al chef y modelo uruguayo Ignacio Baladán. Sobre el pódcast, que ya ha tocado a miles al mostrar la paternidad sin filtros, el bumangués le contó a SEMANA: “Mi carrera siempre ha estado dirigida a generar un impacto social. Cada paso que mi equipo y yo hemos dado siempre ha sido con la intención de poder generar cambios que traspasen los límites de las pantallas en las que los usuarios y nuestra comunidad están acostumbrados a vernos; así que realmente esta nueva rama llega desde una forma muy natural de acuerdo con lo que está pasando en mi vida personal”, explica.
Además comenta, “mi comunidad ha crecido conmigo a lo largo de los años, lo cual facilita mucho el proceso de poder compartirles esto que estoy viviendo, porque de alguna manera ellos entienden la importancia de convertirme en papá y lo que eso significa para mí. Para papá es la excusa perfecta para seguir conectando desde la experiencia que vivo y, por supuesto, un espacio donde Ignacio y yo usamos nuestras voces y alcance en redes sociales para llevar estos mensajes con el objetivo de hacer de la paternidad un tema que sea importante dentro de una sociedad que cree que no lo es”.

Evolución en la creación de contenido
Villalobos nota cómo las redes han madurado. “YouTube y el resto de redes sociales han evolucionado con el pasar de los años y, asimismo, nosotros como creadores junto con nuestro público también hemos crecido. Pensar en hablar de las mismas cosas que hablaba 15 años atrás, cuando inicié, no solo es una falta de respeto a esa audiencia, sino también a mí mismo”, reflexiona.
Antes, la edición era clave para las views; hoy, prima la autenticidad. “Más importante que pensar en ‘captar views’, mi interés siempre ha sido hacer y compartir lo que a mí me gusta, y en este momento con lo que estamos haciendo creo que se sigue confirmando esta filosofía. Es verdad que antes los recursos de edición eran herramientas importantes para retener audiencia; hoy en día todavía lo son, pero quizá la madurez, la experiencia y el crecimiento se sientan como una voz fuerte y poderosa sin necesidad de tener que levantar la voz. La gente no solo respeta el proceso, sino también el camino construido y las bases del mismo”.
Reflexiona sobre lo que significa crecer bajo los reflectores: “La fama siempre será la ilusión más irónica del mundo. Sientes que te destruye y, al mismo tiempo, quieres más. El truco es olvidar que la tienes y desarrollarte en ese contexto. No es tapar el sol con un dedo, es ignorarlo para disfrutar de otros climas. Metafóricamente hablando”. A su yo de 15 años, le diría: “Nadie está listo para enfrentarse a la fama y menos desde tan joven. Quizá a ese chico de 15 años que inició en internet solo le diría que se enfoque en lo importante y que, aunque los sacrificios son importantes para llegar a cualquier meta, a veces también se puede llegar sin perderse momentos clave y que agradezca cada escenario al que el proceso lo lleve”.

Desafíos como padre primerizo
Sobre la nueva etapa en su vida como padre, reconoce que todas sus prioridades han cambiado. “A veces creo que el reto más difícil es no olvidarme de mí, por estar concentrado en ofrecerle todo a mi hija”, admite. El balance es clave. “Es verdad que hay que darlo todo por los hijos, pero poco se habla de abrazarnos más a nosotros mismos y no abandonarnos en el proceso. Asimismo, la relación con nuestra pareja, los momentos con nuestros amigos, las actividades que nos hacen sentir realizados. Todo es un balance”.
Sobre ese balance entre exposición pública y su vida privada como padre, el creador de contenido es enfático: “Estoy acostumbrado a recibir críticas y comentarios destructivos sin ningún fundamento, yo puedo manejarlo; finalmente, fue la vida que elegí. Pero mi hija está muy pequeña para decidirlo y, si yo no la protejo, ella no está lista para protegerse a sí misma. Al menos no por ahora”. Agrega que desde que se convirtió en padre ha decidido compartir con precaución parte del proceso, pero también “guardo algunos momentos para nosotros como familia únicamente”.
Al preguntarle sobre su paternidad, dice: “No puedo comparar los acuerdos y dinámicas que mi mamá tuvo con mis hermanos y conmigo. Pienso que ella, al igual que la mayoría de los padres, hizo lo mejor que pudo con las herramientas que tuvo a su disposición”, sostiene. Hoy, hay más recursos. “Ahora… creo que somos privilegiados por estar en la época en la que estamos, en la que el acceso a nueva información y técnicas que, como papás primerizos, podemos emplear, nos facilita obtener más herramientas para poder ofrecer otras vías de crianza. Seguramente, sin decidirlo o sentarme a hacer una preselección, habrá algunas cosas que repetiré y otras que, sin darme cuenta, también haré diferentes”.
De vuelta a Colombia

Sobre su regreso al país a propósito de su confirmación en el reality culinario MasterChef Celebrity, el creador de contenido habla sobre las grandes expectativas que este proyecto conlleva. “Soy una persona que cuida mucho el ‘hacerse expectativas’ sobre cualquier cosa; más bien soy de esos a los que les gusta dejarse sorprender. Al menos por ahora creo que todos somos un grupo muy interesante y con muy buena energía”. Sobre la exigencia de la competencia, Sebastián es claro al asegurar: “Lo único que esperaría es que la competencia no nos haga perder esos lazos que hoy se están creando”.
Sostiene que durante el programa “voy a jugar, a divertirme, a aprender y, por supuesto, a ganar, si Dios así lo quiere. Quizá el punto que más me emociona es, después de una década, volver a las pantallas de la televisión colombiana y cocinar, que es algo que me encanta”.Sobre ese regreso a Colombia, Villalobos reafirma con emoción: “Después de diez años de no hacer nada en Colombia, estoy trabajando algunos proyectos aquí, como mi primera película. Creo que viene una temporada interesante y esto hará que nuevas puertas se abran. Por el momento, a seguir soñando y dando mi 300 por ciento como papá”.
Finalmente, Sebastián envía un mensaje a aquellos que sueñan con crear una comunidad como la que él construyó a lo largo de 15 años. “Como todo en la vida, se trata de disciplina, confianza y una buena dosis de creatividad”, afirma. “Quizá haya que olvidarnos más de algoritmos o las cosas que nos limitan y enfocarnos más en innovación, creación de nuevos formatos y adaptarse a lo que venga en el camino, siempre y cuando no comprometa nuestra ética y nuestra moral de forma negativa”, concluye el joven bumangués.
