Entre las grandes figuras que han marcado la historia del deporte, Rafa Nadal ocupa un lugar especial. Gracias a una exitosa carrera repleta de títulos y de reconocimientos, el extenista español se consolidó como uno de los atletas más admirados y populares del mundo.
No obstante, en 2010 dejó por un momento las canchas para incursionar en la industria musical al protagonizar uno de los videoclips más exitosos de la cantante colombiana Shakira: Gitana.

Según explicó el deportista, la cercanía entre los dos llevó a la barranquillera a elegirlo para participar en este proyecto, que hoy en día todavía es considerado como uno de los más recordados de su carrera artística.
En el videoclip de esta canción, que se lanzó en 2010, Rafa Nadal y Shakira protagonizan candentes escenas llenas de química y complicidad.
Sin embargo, el detrás de cámaras del proyecto fue totalmente distinto, así lo reveló el deportista en declaraciones citadas por la revista Hola, al recordar el trabajo realizado con la barranquillera como uno de los mayores desafíos de su carrera.
Según confesó el extenista, la colaboración con Shakira, pese a su cercanía, lo puso realmente nervioso porque sabía que estaba junto a una superestrella. A raíz de esto, tuvo que buscar la manera de relajarse y, ahora, revive la experiencia como una divertida anécdota que, seguramente, quedará para siempre en su memoria.

“Recuerdo que cuando fui a hacer un videoclip con Shakira tuve que pedir una botella de tequila para relajarme un poco”, dijo entre risas.
Esta noticia tomó por sorpresa a muchos de sus seguidores, ya que la mayoría están acostumbrados a verlo como un hombre seguro y concentrado en cualquier situación.
Además, los fans de Shakira se sorprendieron con la confesión, ya que en el videoclip ambos muestran una conexión natural, tranquila y llena de química. De hecho, esta complicidad fue tan clara que muchos fans empezaron a pensar que podría haber un romance entre ellos.

Lo cierto es que Nadal siempre ha dejado claro que los abrazos y miradas compartidos con la barranquillera en el proyecto fueron un trabajo netamente profesional. Sin embargo, se convirtió en uno de sus mayores retos, primero, porque era fuera de las canchas; y segundo, porque el papel que tenía que interpretar junto a una estrella internacional.
A partir de esa experiencia, ambos fortalecieron una amistad que ha perdurado con el paso de los años, pues la propia intérprete de Dai Dai ha explicado en diferentes entrevistas que la pasión de Nadal por el trabajo fue lo que la envolvió y la llevó a elegirlo como el mejor modelo para su proyecto musical.
