Para quien lleva años trabajando, retomar los estudios suele ser una meta que se aplaza entre turnos y urgencias del hogar. Terminar el bachillerato, acceder a una formación técnica o profesional, o acompañar los estudios de los hijos son sueños que muchos colaboradores de Unicentro Bogotá empiezan a ver cumplidos con el respaldo de Universidad Unicentro y Dar Futuro, dos programas de desarrollo social. Cuando el empleador acompaña ese anhelo pendiente, el impulso llega también al hogar y une las aspiraciones de toda una familia.
Universidad Unicentro nació en 2021 para apoyar la formación de los colaboradores operativos y administrativos. Hoy, 65 de ellos cursan el bachillerato, 129 avanzan en formación técnica y 74 aprenden inglés, cada uno desde un momento distinto de su trayectoria educativa y con la ilusión de llegar un poco más lejos.
Son oportunidades para completar estudios y adquirir conocimientos útiles dentro y fuera del trabajo. Los colaboradores encuentran respaldo para sus proyectos académicos y cumplen metas personales que durante mucho tiempo esperaron su turno; la organización acompaña a quienes sostienen su operación diaria y construye país mediante la promoción del conocimiento y la educación.
A lo anterior se suman 85 cursos finalizados en habilidades técnicas, 150 en habilidades blandas y 21 en lengua de señas. Son espacios que fortalecen el desempeño laboral y las capacidades de comunicación que influyen en la relación con los visitantes. Con la lengua de señas, el aprendizaje busca algo más valioso: una atención más inclusiva y cercana para las personas con discapacidad auditiva.
Un futuro que se comparte en casa
En el primer semestre de 2025, el acompañamiento se amplió con Dar Futuro, dirigido a los hijos de los colaboradores operativos. Así, el apoyo educativo también cruza la puerta del hogar y respalda la continuidad de los estudios de una nueva generación de estudiantes. Desde su creación, 22 hijos de colaboradores han sido beneficiados y, con corte a septiembre de 2026, 16 continúan activos: cinco en bachillerato y 11 en educación superior.
Ambas iniciativas responden a necesidades concretas de la comunidad laboral: avanzar en la formación propia y acompañar la educación de los hijos. Abarcan distintas etapas del aprendizaje y reconocen que los proyectos familiares también hacen parte del bienestar de quienes trabajan. Detrás de cada cifra hay una persona que decidió volver a empezar con constancia y una familia que la acompaña en ese camino.
Para Unicentro Bogotá, la educación es una forma de dignificar el trabajo y transformar vidas: respaldar las metas de sus colaboradores y generar oportunidades de formación para sus hijos. Una manera de construir país que comienza con las personas y se extiende a sus familias.
*Contenido elaborado con el apoyo de Unicentro.
