Durante meses, Lady Gaga consiguió mantener en secreto uno de los sucesos más importantes de su vida. Mientras continuaba con sus proyectos profesionales, iba reduciendo la exposición pública y limitando las publicaciones a través de sus redes, atravesaba una etapa que sus seguidores solo conocieron cuando se hizo público el nacimiento de su primer hijo.
La noticia salió a la luz en Page Six, que publicó fotografías de Gaga junto a su pareja, Michael Polansky, y su bebé recién nacido, durante un paseo por el norte de California. En las imágenes Gaga aparece cargando al bebé en un fular. Poco después, People confirmó la llegada del niño a través de una fuente cercana a la pareja. Ni la cantante ni sus representantes habían anunciado públicamente el nacimiento.
El hermetismo empezó tras culminar la gira Mayhem Ball en el mes de abril. En ese momento no había indicios de que la estrella estuviera embarazada, no hubo fotografías públicas ni compartió ningún apartado del proceso a través de sus redes sociales. Lo más sorprendente es que a pesar de conocerse la noticia, ni el género ni la fecha exacta del nacimiento del bebé han sido develados.
Un amor lejos de las cámaras
La nueva etapa llega de la mano de Michael Polansky, empresario y filántropo, con quien Gaga comenzó una relación a finales de 2019. La pareja hizo pública su relación el año de la pandemia y permaneció especialmente unida durante la cuarentena por la COVID-19. Para 2024 confirmaron su compromiso, después de varios años de relación, aunque todavía no se ha realizado la esperada boda.

Polansky ha construido su carrera en el mundo de la tecnología, los negocios y la filantropía, mientras que Gaga ha desarrollado algunos proyectos junto a él, como la firma de cosméticos Haus Labs o el álbum Harlequín. La relación también se ha caracterizado por una exposición pública limitada, bastante alejada de los focos que tuvieron algunas de sus relaciones sentimentales del pasado. Esa decisión de mantener determinados aspectos de su vida lejos de los focos terminó siendo especialmente significativa con la llegada de su primer hijo.
La maternidad
Para Gaga la maternidad no apareció de repente. Durante años había hablado de su deseo de formar una familia. Para diciembre de 2019, durante una entrevista con la youtuber e influencer de maquillaje Nikkie de Jager, proyectó su vida a diez años y dijo, con contundencia: “Quiero hacer más películas, quiero tener bebés”.
Posteriormente, en diálogo con InStyle, volvió a hablar sobre ese deseo. “Estoy muy emocionada de tener hijos. Espero ser mamá (...) Podemos tener un ser humano dentro y hacerlo crecer. Después sale y nuestro trabajo es mantenerlo con vida”, mencionó.
En 2025, mientras promocionaba su última gira y se encontraba en plena etapa de conciertos, habló con Howard Stern sobre cómo podría cambiar su vida cuando llegara un hijo. La artista reconoció entonces que no sabía exactamente qué decisiones tomaría frente a su carrera, pero dejó claro que el bienestar de su futuro hijo tendría prioridad.
De hecho, ese deseo estaba tomando fuerza en su interior, porque la intérprete de éxitos como Abracadabra, Bad Romance y Poker Face describió a la maternidad como su próximo gran papel. Ahora, con 40 años, vive esa etapa que tanto soñó.
