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Naio: el paraíso escondido de Colombia para desconectarse en Semana Santa

Incluido en la Guía Michelin de Hoteles, Estas villas de lujo combinan arquitectura, naturaleza virgen y una experiencia diseñada para descansar.

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27 de marzo de 2026 a las 5:01 p. m.
Ubicado en una de las zonas más privilegiadas del Caribe, entre Santa Marta y Riohacha, Palomino se ha convertido en un secreto a voces para viajeros sofisticados que buscan algo más que sol y playa.
Ubicado en una de las zonas más privilegiadas del Caribe, entre Santa Marta y Riohacha, Palomino se ha convertido en un secreto a voces para viajeros sofisticados que buscan algo más que sol y playa. Foto: Cortesía Naio - API

Hay destinos que se visitan y otros que se sienten. En el Caribe colombiano, donde la selva conversa con el mar y el tiempo parece detenerse, se encuentra Naio Hotel & Villas Palomino como uno de esos lugares que no solo se recorren, sino que se viven.

A portas de la Semana Santa, cuando el calendario invita a la pausa, este enclave redefine el concepto de descanso con una propuesta que mezcla arquitectura de autor, naturaleza intacta y hospitalidad de alto nivel.

Ubicado en una de las zonas más privilegiadas del Caribe, entre Santa Marta y Riohacha, Palomino se ha convertido en un secreto a voces para viajeros sofisticados que buscan algo más que sol y playa.

Naio
Detrás de su concepto arquitectónico está ALH Taller, una firma con reconocimientos como el Premio Nacional de Arquitectura y Urbanismo y la Bienal Colombiana de Arquitectura. Foto: Cortesía Naio - API

Aquí, Naio se levanta como un proyecto que, desde su origen, entendió el lujo desde una perspectiva contemporánea: la conexión con el entorno. Inaugurado hace apenas dos años, su rápido posicionamiento no es casualidad, sino el resultado de una visión clara respaldada por una inversión que apostó por el diseño, la sostenibilidad y la experiencia.

Detrás de su concepto arquitectónico está ALH Taller, una firma con reconocimientos como el Premio Nacional de Arquitectura y Urbanismo y la Bienal Colombiana de Arquitectura. Esa huella se percibe en cada rincón del complejo: estructuras que dialogan con la vegetación, espacios abiertos que invitan a respirar y una estética que privilegia los materiales nobles y la integración con el paisaje. Aquí el lujo no irrumpe en la naturaleza, sino que se funde con ella.

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La experiencia comienza desde antes de llegar. A poco más de una hora de Santa Marta, el trayecto anticipa lo que vendrá: la Sierra Nevada, caminos bordeados de verde y el rumor cercano del mar. Una vez en Naio, el ritmo cambia. El huésped no solo se hospeda, se instala en una experiencia que puede tomar la forma de una villa privada, de una, dos o tres habitaciones, todas con cocina, o de una estadía más tradicional, pero igualmente sofisticada.

La vida en Naio transcurre entre pequeños rituales: desayuno con frutas frescas frente al mar, una sesión de spa bajo el sonido de las palmas, o una tarde en su bar de playa donde el Caribe se sirve en forma de cóctel. Su oferta gastronómica, con un restaurante de cocina asiática y otro centrado en sabores locales, convierte cada comida en un viaje paralelo que conecta culturas sin perder el arraigo colombiano.

Naio
El huésped no solo se hospeda, se instala en una experiencia que puede tomar la forma de una villa privada, de una, dos o tres habitaciones, todas con cocina, o de una estadía más tradicional, pero igualmente sofisticada. Foto: Cortesía Naio - API

Pero más allá de sus instalaciones, que incluyen canchas de tenis, minimarket y espacios para eventos, el verdadero valor de Naio está en su capacidad de ser puerta de entrada a un territorio extraordinario. Desde allí, el huésped puede aventurarse a experiencias como tubing por el río, cabalgatas al atardecer o caminatas ecológicas que revelan la riqueza de un ecosistema único. También es el punto de partida hacia destinos icónicos como el Parque Tayrona, la Ciudad Perdida o el Santuario de Flamencos.

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No es casualidad que el hotel se haya consolidado como uno de los escenarios predilectos para bodas en Colombia, ni que un 17 por ciento de sus visitantes provenga del exterior, especialmente de Estados Unidos, España y Francia. A esto se suma su inclusión en la Guía Michelin de Hoteles, un reconocimiento que valida su propuesta y lo posiciona en el radar global del turismo de lujo.

En un momento en el que viajar también implica elegir con intención, Naio representa una síntesis de lo que hoy define al lujo: autenticidad, bienestar y conexión. Esta Semana Santa, más que un destino, la propuesta es una pausa consciente en uno de los rincones más fascinantes del país.