A la tenista estadounidense Serena Williams las citas sociales se le acumulan como espuma. Hace no mucho que pasó por la alfombra roja de la Met Gala, vistiendo un Marc Jacobs asimétrico que dejó boquiabierto a más de uno, y hace tampoco mucho que, junto a su hermana Venus, hizo una aparición sorpresa en el Roast de Kevin Heart, el programa de Netflix. Y ni qué decir de su cita con Michelle Obama para hablar sobre su experiencia con la maternidad en un pódcast.
“Las mujeres pueden hacer lo que quieran, especialmente con la ayuda de Dios: tú puedes hacerlo todo. Y fue por eso que supe que tendría una niña”, aseguró Williams en el pódcast, refiriéndose al nacimiento de su segunda hija, Adira. La tenista contó que estando embarazada se atrevió a jugar un torneo a 43 grados celsius en Australia y que fue ahí cuando supo que su segundo retoño sería otra mujer. “No podía creerlo, me dije: ‘No hay manera de que un niño soporte todo esto’”.

Con esa misma fuerza, la talentosa jugadora y celebrity abandona sus compromisos sociales para concentrarse en el que podría ser su hito deportivo más importante hoy: el regreso a las canchas del WTA 500 de Queen’s, el torneo femenino que se disputa en Londres, en el Queen’s Club, y al que, sinceramente, solo llegan la crema y nata del deporte blanco.

Del 6 al 21 de junio, y previo a la celebración del Campeonato de Wimbledon, el torneo contará con la participación de otras grandes raquetas como Amanda Anisimova, la estadounidense que ocupa la quinta posición del Ranking WTA; Elena Rybakina, oriunda de rusia y con nacionalidad kazaja; Belinda Bencic, la suiza ganadora de nueve títulos individuales del WTA; Marta Kostyuk, tenista ucraniana, entre otras.

El anuncio causó sensación, pues Williams había confirmado en 2022 su retiro definitivo del tenis profesional. Aun así, a los 44 años y tras superar unos cuantos baches emocionales, Williams empuñará nuevamente la raqueta en la cancha para demostrar de qué está hecha.
Porque los títulos ya los consiguió. La reina del tenis ostenta 23 títulos individuales de Grand Slam, entre los que sobresalen siete del Abierto de Australia, el más reciente de 2017; otros siete de Wimbledon, seis del Abierto de Estados Unidos y tres del Roland Garros.
